Opinión

Y sin embargo no se mueve

La discusión acerca de si la economía está o no en recesión resulta ociosa, porque los números y los hechos están a la vista. Lo que hay no satisface las necesidades de la población.

Se explica, y con razón, que la exportaciones crecen al 9 por ciento. Pero eso indica que los estadounidenses están consumiendo más, no los mexicanos.

Con recesión o sin recesión, el crecimiento se da en áreas donde los consumidores mexicanos no juegan.

¿Qué sucede? Los precios del petróleo siguen altos y se ha anunciado, en reiteradas ocasiones, una inversión pública histórica. ¿Por qué no crecen los indicadores clave del bienestar de los mexicanos?

De acuerdo con el INEGI, en el primer bimestre el consumo de las personas en México ha caído 1.7 por ciento en términos anualizados en ventas minoristas. Y se esperaba un crecimiento de 0.3 por ciento.

Lo anterior quiere decir que el ciudadano consume menos que el año pasado.

Desconozco si ello indique que la economía está en recesión o no, pero señala que comemos menos, o nos vestimos con menor presupuesto porque el dinero no llega a los hogares.

Explicaba en estas páginas Enrique Quintana, el jueves anterior, que la venta promedio de automóviles en día hábil, en abril, fue de 3 mil 793 coches, y en abril del año pasado fue de 3 mil 784. Se creció al 0.2 por ciento, lo que equivale a nada.

Así, el estancamiento no sólo golpea al que vive al día, sino que también incluye a las personas que podrían comprar un coche. No aumentan.

La tasa de desocupación abierta pasó de 4.62 por ciento en 2012, a 4.92 por ciento en 2103, de acuerdo con el Informe de la Cuenta Pública de 2013.

Es decir, en 2013 hubo más desempleo abierto que en 2012. ¿Por qué?

La respuesta no puede ser que nos va a ir mejor cuando a Estados Unidos le vaya mejor. Eso es obvio, pero tenemos que hacer aquí lo necesario para progresar, y no hay resultados alentadores a la vista.
La creación de empleos formales también cayó.

Dice el informe de la Cuenta Pública de 2013 que el año pasado se inscribieron al IMSS 463 mil 018 personas, mientras que en 2012 los dados de alta en empleos formales fueron 711 mil 708 personas. También ahí salimos raspados.

El porcentaje de personas con empleo que vive en la informalidad sigue siendo del 58.83 por ciento en promedio a nivel nacional. ¿Por qué?

Para el Banco de México, en estos dos primeros años de gobierno no va a ser posible superar el crecimiento promedio de los pasados 13 años, en los que el repunte del PIB no ha rebasado la línea del 2 por ciento.

Y con respecto a la estimación de crecimiento del 3.9 por ciento de la economía para este año, dice el Banco de México que “prevalecen riesgos a la baja para el crecimiento”.

Algo negativo está pasando, con recesión o sin ella. Y no es bueno para el país.

Por eso hay prisa para que se aprueban las leyes reglamentarias de reformas estructurales clave, como las de energía y telecomunicaciones. La economía se tiene que mover.

Así no podemos seguir, por las consecuencias sociales y políticas en el presente y en el horizonte cercano.