Opinión

¿Y si se recorta el gasto público?

 
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Farmacia

La caída de los precios del petróleo ha puesto en aprietos al gobierno federal. El 27 de febrero de 2014 el Poder Ejecutivo presentó el Acuerdo de Certidumbre Tributaria, en el cual se comprometió a mantener sin modificaciones los impuestos por el resto del sexenio. Sin embargo, ante la caída internacional de los precios del petróleo y el anuncio del secretario de Hacienda sobre la posibilidad de recortar el gasto público, algunos analistas han planteado que el acuerdo se podría romper en 2016. El párrafo sexto del acuerdo especifica que el Ejecutivo federal podrá proponer cambios en respuesta a eventos macroeconómicos sustanciales.

Ante el escenario de que los precios del crudo permanezcan tan bajos, el gobierno federal podría recurrir a medidas como extender la base recaudatoria aumentando impuestos directos como el ISR, incentivando nuevos tipos de contratos para disminuir la informalidad, o aumentar impuestos generales al consumo como el IVA a alimentos y medicinas —según la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la tasa de cero por ciento a alimentos y medicinas significa una pérdida en la recaudación de 145 mil 940 millones de pesos (con cifras de 2012)—, aunque esta última medida es improbable por el costo político que implicaría ante la impopularidad de esa reforma entre amplios segmentos de la población.

Si el gobierno respeta el acuerdo de no elevar los impuestos existentes, un escenario alternativo sería aumentar la base recaudatoria. Históricamente, México se ha caracterizado por tener una baja capacidad recaudatoria en comparación con otros países de América Latina y del mundo. Por ejemplo, el promedio de los países de la OCDE y la recaudación tanto de Argentina como de Brasil fueron superiores a 30 por ciento con respecto a su PIB, mientras que la de México fue inferior a 20 por ciento —según datos de la CEPAL y la OCDE para el año 2012—. Aumentar la base recaudatoria representaría un gran desafío para el país, en particular para los gobiernos locales. Pero las alternativas son el aumento de impuestos en un entorno de bajo crecimiento económico o recortar sustancialmente el gasto público en los próximos años, decisiones difíciles de tomar.

Agradezco el apoyo de Antonieta Bañuelos en la investigación realizada para la elaboración de este artículo.