Opinión

¿Y qué pasó con el mísero?

 
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Se mantiene divisa mexicana en tendencia negativa

Entre la sonada recaptura del Chapo, sus vinculaciones con el mundo de la farándula, los nombres relacionados con el máximo mandamás del cártel más poderoso del mundo, la sorpresiva aprehensión de Humberto Moreira, y el reconocimiento de una de las supuestas integrantes de la “Bancada del Narco”, sin olvidar los zipizapes financieros globales, se nos ha pasado por el olvido el tema del salario mínimo.

Pues resulta que el asunto, dirían los estadounidenses, está en stand bye, o sea que ni para atrás ni para delante.

La responsabilidad de su actual situación está en las manos del Poder Ejecutivo federal, o sea en la voluntad política de Enrique Peña Nieto, presidente constitucional en cuya agenda, dentro de la lista de reformas estructurales no contempló ni contempla, al menos de manera urgente, el de resarcir con dignidad el trabajo con paga mínima en el país.

Si en el tema hubiese invertido la misma voluntad y creatividad que impuso para la consecución de sus reformas estructurales, el salario mínimo en México ya no sería el más bajo entre países de la OCDE ni el más bajo en América Latina al lado del que se paga en Haití.

La falta absoluta de interés político en la materia ha quedado de manifiesto en la administración federal priista. La creatividad legal ha puesto tantos obstáculos como ha requerido para evitar que el asunto prospere.

Ahora se encuentra detenido por varios factores.

Existe o se argumenta una supuesta necesidad de que se promulgue la ley de medida y actualización que sustituya al salario mínimo como base del establecimiento de multas y otras calamidades administrativas de los gobiernos en sus distintos ámbitos de influencia y responsabilidad.

Además de todo ello, la formalidad constitucional exige que el Poder Ejecutivo federal extienda la desindexación del salario mínimo, a ser publicado en el Diario Oficial de la Federación, cosa que a la fecha es una formalidad pendiente.

Además, la Comisión Nacional de Salarios Mínimos no encuentra la “cuadratura al círculo”. Ha mandado a hacer un estudio que le arroje “luz” respecto a la mejor manera de incrementar el salario mínimo que hoy refleja una pérdida de 75 por ciento en su poder adquisitivo desde 30 años a la fecha. El estudio lo esperan para mediados del año. Luego lo leerán y determinarán estudiarlo.

Temen que un aumento al mínimo descontrole hoy un activo nacional convertido en símbolo de modernidad: inflación baja.

Así las cosas, ni se publica la desindexación en el DOF ni hay ley que cree la unidad de cuenta que sustituya al SM en sus enfoques administrativo-punitivos ni la Conasami le haya cómo enderezar la variable del salario mísero sin que nos lleve de nuevo al infierno inflacionario.

Resulta que la Secretaría del Trabajo, en conjunto o al ladito del Consejo Coordinador Empresarial, sostienen que para que proceda la desindexación y pueda llegar a pensarse en un incremento sustancial al salario mínimo y sólo al salario mínimo es menester primero que se promulgue la ley de medida y actualización que sea la que sustituya al salario mínimo para marcar los niveles de las multas, sanciones y otras calamidades que traía colgado el salario mínimo vigente.

Asunto que los promotores del incremento al mínimo señalan como innecesario. Porque en la desindexación del salario mínimo se establece con claridad que el valor de la Unidad de Medida y Actualización será igual al valor del salario mínimo vigente cuando la UMA nazca y el artículo quinto transitorio agrega que no se requerirá la creación de la UMA para que proceda la desindexación.

Promotores del aumento al mísero señalan que en la misma modificación constitucional se establece el proceder que no exige de ninguna manera una nueva ley como se pretende.

Cito:

1) La reforma constitucional establece que el valor inicial diario de la Unidad de Medida y Actualización (UMA) en el 2016 equivaldrá al valor actual del salario mínimo:

“ARTÍCULO SEGUNDO TRANSITORIO. El valor inicial diario de la Unidad de Medida y Actualización, a la fecha de entrada en vigor del presente Decreto será equivalente al que tenga el salario mínimo general vigente diario para todo el país, al momento de la entrada en vigor del presente Decreto y hasta que se actualice dicho valor conforme al procedimiento previsto en el artículo quinto transitorio.

El valor inicial mensual de la Unidad de Medida y Actualización a la fecha de entrada en vigor del presente Decreto, será producto de multiplicar el valor inicial referido en el párrafo anterior por 30.4. Por su parte, el valor inicial anual será el producto de multiplicar el valor inicial mensual por 12.


Es decir, existe la plena certeza del valor de la UMA, determinado en la Constitución.

2) Asimismo, la reforma nos dice cómo calcular y actualizar la UMA, en tanto no se emita dicha ley:

“ARTÍCULO QUINTO TRANSITORIO. El Congreso de la Unión deberá emitir la legislación reglamentaria para determinar el valor de la Unidad de Medida y Actualización dentro de un plazo que no excederá de 120 días naturales siguientes a la fecha de publicación del presente Decreto.

En tanto se promulgue esta ley, se utilizará el siguiente método para determinar el valor de la Unidad de Medida y Actualización:

I. El valor diario se determinará multiplicando el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización del año inmediato anterior por el resultado de la suma de uno más la variación interanual del Índice Nacional de Precios al Consumidor del mes de diciembre del año inmediato anterior.

II. El valor mensual será el producto de multiplicar el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización por 30.4.

III. El valor anual será el producto de multiplicar el valor mensual de la Unidad de Medida y Actualización por 12.


Asimismo la ley deberá prever la periodicidad, atendiendo al principio de anualidad, con que se deberá publicar la actualización de la Unidad de Medida y Actualización en el Diario Oficial de la Federación, así como los mecanismos de ajuste que en su caso procedan.
El valor inicial previsto en el segundo transitorio del presente Decreto, se actualizará conforme al procedimiento que se establezca una vez que se realicen las adecuaciones legales correspondientes”.

Es decir, la promulgación de la ley de la UMA no es condición sine qua non para que entre la desindexación entre en vigor. El cambio constitucional tuvo como objetivo, precisamente, que la liberación del salario mínimo no necesitase de la emisión de ningún otro reglamento ni de ninguna otra ley para surtir efectos.

3) En resumen: el valor de la UMA está determinado y la fórmula es explícita en la Constitución. Ni siquiera se necesita de la ley. Una vez que el Presidente la promulgue en el DOF, tendrá efectos inmediatos y generales.

En todo caso lo que queda claro es que las fuerzas que se oponen a que haya un aumento en el mínimo hasta el momento van ganando la batalla aunque sea de manera burda.

Desde luego que olvidan que las facturas se presentan al último.

Correo: direccion@universopyme.com.mx

Twitter: @ETORREBLANCAJ

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