Opinión

… y Lalo Tricio voló en su Dreamliner 787


 
Fue a las 2 de la tarde en punto cuando una sobrecargo que habría de abordar el Dreamliner 787 de Aeroméxico en el vuelo AM 409 de ayer de Nueva York a México dijo a una compañera: “Parece que el señor Tricio nos acompañará en el vuelo”. Diecisiete minutos más tarde apareció el presidente de su consejo de administración.
 
Corbata rojo quemado (color de temporada); saco oscuro y nuevo —olvidó retirar los remaches posteriores de hilo blanco—, Tricio apareció con su esposa (suéter a rayas beige y gris; mangas en amarillo) y rápidamente saludó a un conocido. Back pack a la espalda, decide caminar entre las tiendas de JFK antes de abordar.
 
La tripulación exhibe profesionalismo extremo. Los mejores pilotos y sobrecargos vuelan este avión que tiene iluminación dinámica y asientos en clase premier que se reclinan a 180°. Entusiasmada, una azafata charla durante minutos con su presidente. Un piloto no resiste la escena y se suma a la charla. El mismo capitán le felicitaría en privado minutos después, aunque no queda claro si lo hace por la compra de la línea aérea, por el juguete en el que vuelan, o por los mil millones de dólares que Lala levantó hace días.
 
Tricio tarda una hora en quitarse el saco, ponerse cómodo y reacomodar su maleta roja. El capitán Reyes da la bienvenida a los pasajeros al avión más moderno y seguro del mundo. Una grabación anuncia después del despegue que “a partir de este momento usted puede controlar el brillo de su ventana”, y la mayoría se tiñe de un sutil azul obscuro.
 
La pantalla touchscreen individual exhibe cintas variadas, desde Star Trek, hasta The Devil Wears Prada. Una aplicación del sistema de entretenimiento permite chatear con pasajeros de otras filas. Si tu amigo va en clase turista, puedes chatear con él. Los niños pueden ver Shake it up, de Disney.
 
Del Dreamliner sorprende su silencio; maravilla la amplitud de su configuración, y da alegría su tripulación. En el menú de comida se ofrece pollo a la Cordon Bleu o ravioles con queso ricota. ¿Postre? Sacher, pero no se garantiza que sea austriaca.
 
Lalo Tricio, de quien se asegura exhibe una sencillez cotidiana extrema y se niega a utilizar autos lujosos y blindados, ocupa los asientos 4G y 4J.
 
 
Twitter: @SOYCarlosMota