Opinión

¿Y ahora qué nos hará destacar en el plano internacional?

17 diciembre 2013 5:2

 
La agenda de reformas planteada en el calendario del Pacto por México ha sido básicamente cubierta con la aprobación de la energética en el Congreso. Así, este proceso fue uno de los elementos más positivos del año, en contraste con una sorpresiva y drástica desaceleración de la economía local explicada tanto por factores externos como por internos. No dudo que dicho proceso haya atemperado la volatilidad financiera local justo en los periodos más álgidos a nivel internacional. Pero, ¿y ahora qué nos hará destacar en el plano internacional en 2014?
 
 
Desde un enfoque de mercado, considero que no es arriesgado el ligar el positivo desempeño relativo de las principales variables financieras locales durante los periodos más volátiles del año a la vigencia del proceso de reformas estructurales. En este sentido, vale la pena preguntarnos acerca de cuáles serían las fuentes principales de un positivo desempeño relativo en el año siguiente.
 
Aquí cinco factores que creo podrían ser centrales en un potencial “outperformance” o positivo desempeño relativo de las principales variables financieras locales con relación a sus pares emergentes.
 
 
Primero, la aprobación de reformas ya concluyó. No obstante, lo que viene son las etapas de implementación, con un potencial efecto positivo en la inversión extranjera directa. Si bien lo más relevante de estos beneficios no se espera en el corto plazo, no se descartan señales alentadoras (posicionamientos estratégicos) en el corto plazo.
 
 
Segundo, anticipamos que la actual holgura económica irá desapareciendo a lo largo de 2014, con una probabilidad importante de que sea eliminada hacia finales de ese año y nuestra economía vuelva a ubicarse en su sendero de crecimiento de largo plazo. Tal expectativa contrastaría con lo que espero sean recuperaciones menos pronunciadas (o retrocesos) en las principales económicas de la región (destacando el caso de Brasil, con una expectativa de crecimiento de 2 por ciento en 2014 frente a 2.6 por ciento en este año).
 
 
Tercero, a pesar de que es posible prever que el déficit en cuenta corriente podría expandirse de 1.7 por ciento del PIB este año a 1.9 por ciento el próximo, éste continuaría siendo uno de los más reducidos del mundo emergente. Lo anterior también sienta bases fundamentales relevantes para una diferenciación constructiva que podría reflejarse en las principales variables financieras locales.
 
Cuarto, a pesar del mayor déficit recientemente aprobado para el siguiente año (y algunos años siguientes), tanto los niveles de déficit como de deuda gubernamental como porcentaje del PIB (con estimados de 3.5 y 38 por ciento, respectivamente) se mantendrán entre los más reducidos del mundo emergente el siguiente año, contribuyendo así a un mejor perfil crediticio en comparación con otras economías con calificaciones crediticias iguales o hasta mejores a la nuestra.
 
 
Por último, bajo un escenario base donde Banxico podría no dictar cambios en la tasa de política monetaria en 2014, en un contexto donde varias plazas emergentes posiblemente observarán incrementos; tal visión constituiría un ancla para la curva de rendimientos gubernamentales justo en el periodo donde la Fed posiblemente desacelere su compra de activos hasta suspenderla antes del cierre de 2014.
 
 
Desde luego, los anteriores elementos de diferenciación relativa a otros mercados emergentes en 2014 no estarán exentos de riesgos. Son precisamente estos últimos los que abordaremos la próxima semana.
 
 
Twitter: @joelvirgen