Opinión

Y ahora, ¿hacia dónde van los mercados?

 
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[Por la inquietud en torno a la economía china y los posibles nuevos recortes de la Reserva Federall, se desplomaron esta semana monedas emergentes./Bloomberg]

¿Los mercados van a ningún lado? En el último mes varios mercados clave locales han entrado en un rango relativamente lateral de fluctuación. Dicho patrón lateral nos está diciendo algo. La dificultad radica en identificar si se encuentra solamente “en la sala de espera” aguardando por nuevas cifras económicas/declaraciones de autoridades o simplemente digiriendo mensajes encontrados provenientes de Estados Unidos (EU) y el mundo emergente. Me sesgo más hacia el segundo caso.

En el último mes, variables como el tipo de cambio peso-dólar, las tasas de interés gubernamentales de largo plazo, la bolsa y los diferenciales de largo plazo respecto a EU han entrado a canales laterales de operación. Aunque en algunos casos lucen relativamente amplios, dibujan una tendencia horizontal relativamente clara.

¿Qué podemos asumir? Dichos mercados podrían ya haber descontado un cierto escenario global caracterizado por la debilidad económica en el mundo emergente, el muy pausado crecimiento del bloque desarrollado, la extensión en la transformación estructural de China y el inicio de la normalización de la Fed hacia el próximo año.

En problema es identificar el grado de debilidad mundial asumido y el perfil del proceso de normalización que nos aguarda en el camino, serían los desvíos desde este escenario lo que podría darle un pretexto a los mercados para romper su tendencia de lateralidad.

En lo personal, y ante la dificultad de identificar el tipo de escenario que actualmente descuentan los mercados, me inclino a pensar que un catalizador potencial claro sería un cambio en la perspectiva de inicio para la Fed mucho más próximo del que descuenta el mercado de futuros (marzo 2016 con 60 por ciento de probabilidad). ¿Qué tendría que pasar para que esto se materializara?

Pueden darse varios eventos (no excluyentes entre sí). Por ejemplo, podría presentarse un giro hacia un tono más restrictivo por parte de las autoridades de la Fed o plasmado en su próximo comunicado de octubre. Otra opción es la publicación de cifras económicas en EU, sobre todo las ligadas a empleo/desempleo e inflación, con una lectura más alentadora.

El anterior escenario podría llevar a un mayor margen de fortalecimiento del dólar que tendría como contrapartida un debilitamiento en las monedas emergentes y mayores diferenciales en tasas de interés.

El problema con este tipo de supuestos es que, en conjunto con la expectativa para la Fed, los riesgos ligados a la desaceleración del bloque emergente se han agregado al entorno financiero como otra fuente de volatilidad digna de tomar en cuenta.

Así, en este punto resulta incierto el elaborar sobre las implicaciones de una Fed más hawkish en coincidencia con una mejoría en los riesgos sobre el crecimiento emergente (China en particular), los cuales parecen tener implicaciones contrastantes. Lo mismo sucede con un escenario de una Fed más dovish en simultaneidad con un deterioro en los riesgos sobre la dinámica económica en emergentes.

¿Será entonces que el mercado no se encuentra a la espera de nuevas señales? Podría entonces tomarse en consideración la opción de que esté incorporando señales opuestas provenientes de la expectativa de inicio de normalización de la Fed y deterioro en fundamentales en el mundo emergente. Me sesgo más a esta opción.

Vaya lío.

Twitter: @joelvirgen

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