Opinión

Xóchitl y Periscope

 
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Xóchitl Gálvez. (Cuartoscuro)

La reciente “recomendación” de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal –aún no de la Ciudad de México– en torno al uso y transmisión en Periscope de ciudadanos infractores, ha provocado un debate fecundo sobre la libertad de expresión y los derechos a la intimidad y privacidad ciudadanos.

El designado city manager, Arne Aus den Ruthen Haag, ha realizado un trabajo impecable al registrar, en tiempo real, las múltiples conductas excesivas, abusivas, a veces dolosas, otras simplemente omisas de ciudadanos que viven en plena cultura de la impunidad. Como aquí no pasa nada, a nadie sancionan, a nadie multan o llaman la atención, se vale pasar por encima del derecho ajeno, próximo o prójimo.

Arne, el magnífico city manager que se ha dado a la tarea de documentar, registrar, consignar en vivo –lenguaje televisivo que quiere decir en el mismo momento que sucede– los actos y conductas infractoras de muchos ciudadanos que tiran la basura en lugar prohibido, que estacionan su auto –“un momentito nada más”– en sitios indebidos, que bloquean el tránsito sin importar quién circula por esa calle, recibió no sólo un robo y agresión física, sino además la amenaza del célebre #LordMeLaPelas. Para variar, resultó cierta: nadie ha podido todavía acusar, consignar o multar al poderoso ciudadano por sus abusos y agresiones.

Pero el tema de fondo se refiere a la transmisión en Periscope de esos muchos ciudadanos abusivos que pasan por encima de los demás. La Comisión, augusta institución que defiende los derechos individuales, considera que se “violan” los derechos a la privacidad de aquellos a quienes se “exhibe” cometiendo ilícitos.

Toda dependencia de gobierno, ya no digamos el probadamente ineficaz aparato de justicia del Distrito Federal, resultan incapaces de sancionar estas minucias, sólo queda la condena pública y el señalamiento ciudadano. Arne y Xóchitl, la delegada en Miguel Hidalgo, se han valido de las nuevas tecnologías para consignar, registrar, difundir y sí, también exhibir a ciudadanos en falta con sus vecinos y conciudadanos. Su trabajo es encomiable e impecable por la transparencia y por el apego a la normatividad.

La Comisión se excede y se equivoca, porque ningún derecho individual –incluso el multicitado artículo 19 de la Ley de Imagen Pública– es violado ni puesto en riesgo. Por el contrario, difunde la impresión de que la CDHDF defiende –una vez más– a los infractores. La premisa parece ser “viola la ley, que nosotros te protegeremos”.

¿Por qué se tendrían que defender los derechos a la privacidad de un infractor? Entonces debiéramos pedirle a la PGR que no presente al Chapo después de detenido, o que ninguna autoridad administrativa muestre a las personas o instituciones que cometieron faltas o delitos.

El Periscope y el inteligente uso que Xóchitl Gálvez y su arrojado city manager han realizado, abona en la construcción de ciudadanía, porque si el omiso, tardío y burocrático sistema de justicia capitalino, no impide la violación de reglamentos y leyes, que sea la presión ciudadana y el señalamiento público el que lo consiga.

¡Qué vergüenza #LadyBasura! ¡Qué descrédito #LordMeLaPelas!

Justamente de eso se trata. De que la ciudadanía señale y repruebe esas conductas que dañan y afectan al espacio público, al interés público, al bien común.

No se viola ningún derecho a la privacidad, porque lo que hacen y donde lo hacen, es el espacio de todos, es patrimonio de todos y en perjuicio de su comunidad. En consecuencia, es un asunto público y de repercusiones públicas.

Arne no invadió la casa de esos ciudadanos para violar su intimidad y legítimo derecho a la privacidad; los grabó y transmitió en el espacio común, en la afectación insolente, grosera, del bien comunitario, del espacio que nos corresponde a todos proteger y que, además, está reglamentado. Es decir, los consignó en flagrante violación del derecho comunitario. Es el ejercicio cínico y ofensivo de la impunidad: “Soy poderoso, influyente, tengo amigos, soy intocable”.

Que la CDHDF se retracte y que la Delegación Miguel Hidalgo y sus funcionarios continúen su abierta y transparente gestión ciudadana.

¡Felicidades!

Twitter: @LKourchenko

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