Opinión

Weissmann y la FBI van por intercepciones en Facebook y Google


 
El escándalo de escuchas telefónicas contra AP por la filtración de informes sobre un nebuloso plan de El Kaida abortado por la CIA en 2012 en Yemen -el gobierno de Barack Obama ha sido especialmente duro para castigar a sus gargantas profundas-, es sólo la punta del iceberg del creciente espionaje de Washington a escala estadounidense y global.
 
Todavía es muy temprano para evaluar cuál será el impacto del caso en el trabajo periodístico y en las actividades de inteligencia, pero lo cierto es que hace unos cuantos días la administración Obama estaba en plena ofensiva para penetrar las comunicaciones digitales, al preparar, mediante una fuerza encabezada por la FBI, el marco legal que obligaría a empresas como Facebook, Google, Twitter y Dropbox a abrir una 'puerta trasera' para intervenir el material de los usuarios, revelaron The Washington Post y WSWS.
 
Andrew Weissmann, consejero general de la FBI, puntualizó en marzo que una de sus 'altas prioridades' es ampliar la Ley de Asistencia Judicial para las Comunicaciones de 1994 -que garantizó al gobierno federal facultades de espionaje sobre sus propios ciudadanos-, a fin de evitar que las compañías se rehúsen a colaborar frente a una orden expedida por tribunales con argumentos técnicos y prácticos. Así, redes sociales tan importantes como las mencionadas arriba quedarían obligadas a reestructurar sus servicios para que la 'comunidad de inteligencia' pueda monitorear su tráfico sin dificultades.
 
En testimonio ante el Congreso en 2011, recuerda The Atlantic Wire, Weissmann explicó el problema de 'quedar a oscuras': "algunos proveedores de Internet ya están obligados por ley a contar con soluciones técnicas listas en previsión de una orden judicial para interceptar comunicaciones electrónicas, pero no las mantienen de forma consistente con el mandato legal. Como resultado, regularmente, el gobierno no puede obtener comunicaciones y datos relacionados, incluso cuando está autorizado por una corte".
 
Encriptados
 
Los defensores de la privacidad en la web y la Unión por las Libertades Civiles (ACLU) argumentan que la FBI anularía los sistemas encriptados que Facebook y Gmail emplean desde 2010, al permitir el acceso a sus servidores. De hecho, Skype se reformó voluntariamente para facilitar el monitoreo, luego de que la firma fue adquirida por Microsoft; la FBI sostiene que sólo trata de ponerse al día, pero las redes sociales funcionan más como archivos de datos que como medios tradicionales de comunicación; como resultado, los esfuerzos para monitorear el tráfico en tiempo real también expondrían los historiales y registros de búsqueda.
 
En 2005 se reveló que durante años el régimen Bush desarrolló un programa ilegal de escuchas, además de autorizar a la Agencia de Seguridad Nacional la clasificación de cientos de miles de millones de diálogos telefónicos; en 2008, el entonces senador Obama votó a favor de enmiendas a la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera que garantizaron inmunidad a las empresas de telecomunicaciones como AT&T y Verizon -generosas contribuyentes de las campañas de Bush- que participaron en el programa.
 
Según la ACLU, en el gobierno de Obama el Departamento de Justicia -del que depende la FBI- incrementó en 60% sus intercepciones; incluso, se asegura, construye instalaciones en Utah que a partir de septiembre almacenarán los datos acumulados.