Opinión

Washington admite que la economía china lo superará en 2030


 
La economía de China 'probablemente' superará a la de Estados Unidos en menos de 2 décadas, mientras que Asia rebasará el poder combinado de América del Norte y Europa en 2030, pronosticó el Consejo Nacional de Inteligencia (NIC) del país vecino, en un analísis estratégico que según sus críticos, se queda corto frente a los fenómenos en curso.
 
El estudio Global trends 2030: Alternative worlds puntualiza en 136 páginas que en paralelo al ascenso oriental, "las economías de Europa, Japón y Rusia posiblemente seguirán su lento declinamiento relativo" en contraste con Beijing, que "como la mayor potencia económica, mantendrá su ventaja sobre India aunque la brecha empezaría a cerrarse hacia 2030". Para entonces, el crecimiento de Nueva Delhi se aceleraría y el de China perdería impulso, por lo que "India sería el poder en surgimiento que hoy es representado por China, cuyo promedio actual de expansión, de 8 a 10%, será un recuerdo lejano", indicó Reuters.
 
Difundido a principios de diciembre por el NIC, brazo analítico del director de Inteligencia Nacional, James Clapper, señala que la salud de la economía dependerá del mundo en desarrollo, que promoverá la innovación tecnológica y empresarial. En ese marco, la tecnología desplazará el poder de cualquier país hacia "redes multifacéticas y amorfas. Continuará siendo el gran igualador. Los futuros barones de Internet -como ocurre hoy con Google o Facebook- estarán sentados en montañas de datos y tendrán más información en tiempo real que la mayor parte de los gobiernos", subraya.
 
El documento del NIC, organismo encabezado por Christopher A. Kojm, es el quinto de una serie -el último fue liberado en 2008- que pretende estimular el 'pensamiento estratégico' entre quienes toman las decisiones en EU. Kojm, por cierto, fue titular de Foreign Policy en 1979-1984 y exvicedirector de la comisión que analizó los atentados del martes negro, ignorando o minimizando pistas claves como los informes sobre los preparativos de El Kaida y la ayuda prestada por Arabia Saudí, en manos del propio espionaje estadounidense.
 
Expertos
 
Si bien el reporte, elaborado con la opinión de expertos privados y extranjeros, enfatiza que su objetivo no es predecir el futuro, en su reseña para Asia Times, Tom Engelhardt comenta que Kojm y su equipo se enfocan más en tendencias que ya están claramente delineadas en nuestros días, omitiendo abordar en profundidad temas como el cambio climático, pese al impacto evidente que ya tuvo en la misma Unión Americana con la sequía en el sureste y el desastre del huracán 'Sandy' en la costa noreste.
 
En cambio, asevera Engelhardt, además de hacer hincapie en la supuesta amenaza militar de China, extrapola al futuro escenarios ya presentes ahí, como "incidentes masivos" generados por las protestas contra la contaminación o las disputas por tierras entre campesinos, marginando el peligro de 'cisnes negros' como una pandemia o una tormenta geomagnética que golpee los sistemas satelitales y la red eléctrica, en un mundo que hacia 2030 tendrá 8,300 millones de habitantes y será insostenible bajo el modelo de la sociedad de consumo.
 
El director de TomDispatch considera que Global Trends es poco serio sobre los verdaderos problemas que enfrentará EU, pese a que las 17 agencias de su "comunidad de inteligencia" (entre ellas el NIC) disfrutan un presupuesto anual de 75 mil millones de dólares en promedio desde el 11-S, que creó un "estado de guerra permanente" y también "el clásico mal burocrático del inflamiento".
 
Valdría la pena apuntar que a escasos días de que el reporte fue presentado en Washington, el Organismo para la Cooperación de Shanghai, integrado por China, Rusia y las exrepúblicas soviéticas asiáticas (India e Irán son observadores), efectuó su cumbre en Kyrgystán, donde Beijing y Moscú, pese a sus diferencias, respondieron al realineamiento estadounidense en el Pacífico acordando desarrollar la infraestructura de transporte y de oleoductos en Asia Central que dará a China un "puente terrestre" hacia Medio Oriente y Europa, así como acceso a recursos energéticos y minerales básicos.