Opinión

Voto de confianza reflejado en mercados locales


 
 
 
 
El momentum de segunda ronda de reformas a nivel local parece comenzar a calentar motores. En el pasado reciente, tal clima fue reflejado en los mercados financieros locales con un sesgo favorable respecto a otras referencias emergentes.
 
 
No obstante, en lo que resta del año, hay más de un tema pendiente y relevante con el potencial de afectar a los mercados, donde la incertidumbre respecto a las próximas acciones de la Fed de EU se encuentra en el centro de los reflectores internacionales.
 
 
Este es entonces un buen punto para evaluar la percepción sobre México que actualmente se encuentra incorporada en los mercados. Para esto, podemos ir más allá de las semanas recientes, caracterizadas por una recuperación parcial tras el periodo de pérdidas entre mayo y junio enmarcadas por las declaraciones de la Fed respecto a la posibilidad de reducir el ritmo de compra de activos en el corto plazo.
 
 
Tomando en cuenta lo que va del año, encontramos que los mercados locales guardan un sesgo favorable respecto a los agregados de mercados emergentes. 
Primero, el peso mexicano acumula una apreciación de casi 0.7%, en contraste con la tendencia emergente que todavía acumula debilitamiento frente al dólar.
 
 
Segundo, al comprar el índice de capitalización de la bolsa local frente al promedio emergente (ambos en dólares), el local acumula una pérdida de 5%, que se compara favorablemente frente a la caída de casi 10% del segundo grupo.
 
Tercero, las tasas de interés de largo plazo han mostrado una menor sensibilidad proporcional (ajustado por su nivel) que otros pares de referencia como las estadounidenses, brasileñas y sudafricanas. Adicionalmente, la contracción de la tenencia de extranjeros en valores gubernamentales, aun frente a los temores de menor liquidez financiera internacional, ha sido básicamente marginal desde mayo.
 
 Cuarto, los niveles de riesgo país (o prima de riesgo soberano) se han movido en línea con la referencia emergente, mostrando un sesgo básicamente neutral al entorno global. 
 
 
Así, en general, las principales variables financieras locales parecen reflejar un voto de confianza a México en términos relativos. ¿Las razones?
 
Aunque difíciles de identificar en las variables locales, los factores con mayor sospecha serían: (1) las mejores perspectivas para la economía estadounidense para la segunda mitad del año y 2014 (reiterando al fuerte liga productiva entre México y EU); (2) la mayor certidumbre regulatoria en los mercados locales, donde las autoridades han confirmado su compromiso con la no intervención en los mercados y la mayor liquidez relativa de los activos, y (3) la vigencia del Pacto por México, sus logros hasta ahora y la expectativa de una nueva ronda de reformas aprobadas para este segundo semestre.
 
Por lo pronto, no perdamos de vista el comportamiento de las variables financieras locales. En especial en el caso del diferencial de largo plazo entre las tasas de México y EU, que en el pasado reciente se ha desligado de la incertidumbre financiera global para reflejar factores idiosincráticos –ver gráfico. En especial, el nuevo momentum de reformas podría abrir el espacio para una compresión de tal diferencial antes de que los niveles de tasa continúen con su proceso de normalización más en línea con los cambios en su referencia estadounidense.
 
 
Subdirector de estudios macroeconómicos y de mercados en la Dirección de Estudios Económicos de Banamex.
 Twitter: @joelvirgen