Opinión

Vivienderas, una crónica anunciada

12 junio 2013 9:39

 
A las desarrolladoras de vivienda les puede pasar lo mismo que al caballo del español: ya que se estaba acostumbrando a no comer, simplemente se murió.
Cuando menos, esta es la política que sigue paso a paso Jorge Carlos Ramírez Marín, flamante secretario de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu).
 
Ramírez Marín, más político que administrador y con nula experiencia en el sector vivienda, en lugar de reconocer los errores del gobierno federal en materia de desarrollo urbano, se la ha pasado justificando su indecisión, y la falta de inversiones en el sector, con el argumento de que no es que la política pública en materia de vivienda esté mal, sino que son las malas decisiones de las desarrolladoras las que han generado la debacle.
En diversos foros, el titular Sedatu ha argumentado que el sector va muy bien y que sólo las desarrolladoras que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores son las que se encuentran en problemas debido a su falta de visión.
 
Si así fuera, habría que dejar que todas las grandes empresas que cotizan en bolsa quiebren, y problema resuelto.
 
Empero, la realidad es mucho más compleja y tan sólo en los primeros cuatro meses del año se han perdido 90 mil empleos en la industria de la construcción y, de mantenerse la tendencia, se calcula que a lo largo del sexenio se perderá un millón de empleos en ese sector.
En el caso de viviendas nuevas, el presidente Enrique Peña Nieto se comprometió a contar con más de 500 mil casas adicionales en el 2013. El caso es que ya estamos a la mitad del año y no se ve cómo se pueda cumplir ese compromiso público, lo que exigirá una explicación al secretario Ramírez Marín al jefe del Ejecutivo.
 
Los datos son contundentes. Según el propio secretario de Sedatu las cuatro grandes desarrolladoras, precisamente las que tienen mayores problemas, construyen 17 % del total de las casas nuevas. Es decir, si restamos esa participación a la promesa de 500 mil viviendas, nos arroja 85 mil casas que no se pueden construir, porque la autoridad no ha liberado los recursos correspondientes para el pago a las empresas.
 
Añada que el propio Infonavit ya reconoció que este año no se podrán construir 150 mil casas que se tenían previstas, debido a que no se han fijado las regulaciones correspondientes de desarrollo urbano por el nuevo gobierno, y por supuesto, para el otorgamiento de subsidios.
 
Pero lo peor de todo no es que tan sólo las grandes desarrolladoras estén en problemas, sino que el sector en su conjunto no cuenta con los lineamientos básicos de los lugares y la manera en que se puede construir (desarrollo vertical u horizontal).
 
En consecuencia, sólo algunas de las viviendas que ya estaban en proceso desde el sexenio pasado son las que se lograrán construir a lo largo de este año y, con cálculos optimistas, no pasarán de 200 mil casas.
 
Mientras tanto, el desempleo se amplía en el sector construcción y la falta de vivienda nueva al tiempo se convertirá en otro cuello de botella para la economía.
 
 
La ruta del dinero
 
 
Aunque Carlos Slim Helú dijo a la prensa estadounidense que la nueva regulación en telecomunicaciones no afectará la rentabilidad de sus empresas, Telmex y América Móvil, el mercado bursátil tiene sus dudas, ya que el Ifetel tendrá la potestad de ordenar a los concesionarios la venta de activos e incluso pronunciarse por dividir compañías con poder dominante en una medida similar a la que se dio en Estados Unidos con AT&T... En más de lo mismo, le comento que el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT), Tristán Canales Najjar, expresó su respaldo a la reforma constitucional en materia de radiodifusión, telecomunicaciones y competencia económica, que calificó como “trascendente para el futuro del país”.
 
Durante la sesión del Consejo Directivo y a nombre de la industria, el directivo dio la bienvenida a la competencia que encarará el sector que junto con la convergencia permitirá a los concesionarios ofrecer más servicios, amén que será una nueva realidad para la radio y televisión mexicana.