Opinión

Viva Dragon Mart


 
Ingenuo yo, pensé que ya habíamos superado la discusión anodina por la llegada del proyecto Dragon Mart a Quintana Roo. Pero no. Todavía hace una semana alcancé a escuchar a un grupo de empresarios diciendo que les preocupaba mucho la llegada de este recinto empresarial de origen asiático. Me decían, por ejemplo, que aquel producto que puedes adquirir en 80 dólares en China, lo llegabas a encontrar en menos de 40 en otro país. Puro dumping, afirmaban.
 
Yo no les creo. Me parece que en México tenemos empresarios muy chafas que no invierten un céntimo en investigación y desarrollo, o que sólo saben vociferar cuando un elemento externo les amenaza (llámese regulación, impuesto o competidor). El único elemento que les deja callados es la tecnología, que también suele emparejar el terreno y eliminar las ventajas competitivas de empresas mediocres.
 
Por eso creo que es muy buena noticia que esta semana se supo que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) no tiene nada más que hacer ni obstaculizará el establecimiento de Dragon Mart en Quintana Roo. ¿La razón? Ya se habían realizado inspecciones y no se encontró ningún problema. Nada de que se dañará el manglar ni cosas por el estilo. Esa instancia no pudo documentar el supuesto ecocidio que ocurriría al llevarse a cabo el proyecto
 
Al cabo del tiempo deberemos estar agradecidos con Dragon Mart. Es como una vacuna: duele y te brotan algunos síntomas, pero vaya que te ayuda a que no te prenda la enfermedad real cuando el cuerpo se expone al verdadero bicho. Dragon Mart nos vacunará de la mediocridad: sacará lo mejor del empresariado mexicano para competir contra una gigantesca batería de productos producidos con eficiencia y altos estándares. Nos hará mejores.
 
Dragon Mart generará mil 800 empleos durante su construcción y más de 8 mil 500 durante su operación permanente. Los consumidores estarán cerca de firmas que ofrecerán productos muy competitivos (alta calidad, bajo precio). Es decir, el consumidor ganará.
 
Pero no nos confiemos. Después del aval medioambiental a este proyecto aparecerán de nueva cuenta los argumentos insulsos. Ya viene por ahí uno que dice que Dragon Mart “fomentará el consumismo”. ¡Ay Dios!
 
 
Twitter: @SOYCarlosMota