Opinión

Vital, el transcurso
de las cervezas artesanales mexicanas

Desde mediados de los años noventa, pero sobre todo en los últimos ocho a diez años, en México se ha presentado una explosión industrial en las microcerveceras artesanales.

En 2011, las 22 microcerveceras artesanales más destacadas produjeron 25 mil hectolitros y un año después la producción superó los 40 mil. En 2013 empleaban a mil 600 personas y para 2016 sus estimaciones afirman que superarán los 16 mil.

Estas empresas, de microdimensiones todas ellas, ahora sugieren a la autoridad fiscal una salida a un hecho contundente: si no cambia el régimen ad valorem que les implica grandes aportaciones fiscales, dejarán de crecer, dejarán de agregar valor a la producción, acabarán renunciando a la exportación como posibilidad y tendrán que cancelar su disposición a generar trabajo en el país.

Lo que quieren es dejar de pagar 76.31 dólares por hectolitro producido frente a una carga de sus similares en Alemania de 1.7 dólares o en la República Checa de 1.61 dólares. Los que más pagan serían los cerveceros artesanales de Bélgica que pagan 4.59 dólares por unidad.
A cambio solicitan el pago de una cuota fija que cada año actualice el número de carga y que “no represente al fiuco reducciones en su recaudación”.

Pero bueno… este es un tema que ya tratamos el pasado lunes. Ahora toca hablar de dos microcerveceras que son un botón fehaciente de lo que están haciendo los jóvenes mexicanos en este nicho industrial.

De tín, marín…

Nace la cerveza Torre Blanca.
Como un gesto de gratitud al proyecto Universo Pyme, la Cervecería del Rey que encabezan José Daniel Colín y María Guadalupe Romero hizo nacer la cerveza Torre Blanca.

Ciertamente agradecemos la deferencia. Uno de los distintivos de esa cervecera, además del excelente sabor, tiene que ver con que los nombres de sus productos corresponden a con las piezas del ajedrez, por lo que tarde o temprano llegarían a la Torre Blanca.

Esta empresa a la fecha tiene variedades de cerveza ubicadas en las siguientes marcas: Reina Roja, Alfil Negro, Michi (de época en fechas cercanas al Día de Muertos) y la Caballo Negro. Actualmente están haciendo ya pruebas para sacar otra con notas frutales como el durazno.

La empresa también obtiene riquísimos panes del bagazo resultante de la elaboración de la cerveza e incluso roscas de reyes muy altos en fibra. Lo anterior ha sido posible porque la familia de la socia, María Guadalupe, viene de varias generaciones de panaderos, así que un día determinaron aprovechando os desechos de los procesos para intentar dar con un pan muy pero muy alto en fibra.

La cerveza Alfil Negro está hecha a base de higo y ciruela pasa. La cerveza Torre Blanca tiene notas frutales como mango, piña, maracuyá y aromas tropicales; su elaboración tarda al menos cinco semanas y puede llegar hasta dos meses en reposo. Esta cerveza fue presentada en el Festival de la Cerveza en Tlalpan donde comenzaron a levantarse varios pedidos.

Comenzaron con una generación de 60 litros y hoy, a pesar de que no tiene muchos meses de nacimiento, ya tienen una demanda sostenida de más de 250 litros mensuales.

Esta cerveza también lleva maíz azul en su elaboración, que es otro de los distintivos de la Cervecería del Rey.

Para información al 5524-322086 o al correo lacerveceriadelrey@gmail.com

Correo: direccion@universopyme.com.mx