Opinión

“Vino al capricho” con etiquetas personalizadas

 
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El vino rosado Uriel se sugiere como aperitivo para cualquier tipo de comida. (Cortesía)

Una Pyme hace posible un regalo de distinción con las uvas más finas del mundo: vinos a la medida con etiquetas que refieren al nombre de los festejados.

Se trata de una empresa que “ahí la va llevando” produciendo vinos al gusto de quien obsequia una botella de buen vino, surgido de alguna de las diez regiones en el mundo con las mejores calificaciones en la producción de vinos: Carafe Wine Makers.

Uriel Alatriste, familiar lejano del cineasta mexicano de nombre Gustavo, es quien encabeza esta Pyme mexicana que arrancó operaciones hace diez años cuando su familia buscaba “algo nuevo” como negocio.

Dieron con una empresa que hace lo mismo en Canadá y les pareció adecuado. Con el tiempo el modelo que adquirieron, franquicia, tuvo que cambar y le dieron un sesgo necesario que la hizo más exitosa.

Se trata de una pequeña fábrica que sigue con todas las de la ley para obtener de los más remotos jugos de uva un vino de excelencia en el mundo o una serie de vinos artesanales para distintos paladares.

La Pyme mexicana tiene todo el rigor para la producción de distintas clases de vino, desde aquellos que pueden disfrutar los niños en una celebración especial, hasta aquellos demandantes de los más exigentes paladares.

En 2006, primer año completo de funcionamiento, lograron colocar siete mil 500 botellas. Hoy van mucho más allá de ese registro.

Ellos compran jugos de uva que se envían a México al vacío y que sirven para elaborar su producto a gusto del consumidor. Tienen barracas de 30 litros en donde elaboran el proceso de fermentación al que sigue un trámite de reposo.

El proceso completo va del mes a tres meses mínimo pero hay vinos que ya están comprometidos y que tienen años descansando para cuando llegue el momento de que se les abra a la vida terrenal.

No más de tres años por cierto. El vino joven es de tres meses y el adulto, maduro, en esta empresa, cuenta con tres años máximo de descanso.

Los contenidos de alcohol van de seis a ocho grados, hasta los acostumbrados para estas bebidas de mesa maduros y más sofisticados como los que pueden encontrarse en Europa.

La empresa cuenta con cuatro familias de productos: los tintos, los blancos, los aperitivos y los digestivos. Se venden desde una sola botella hasta para batallones generosos. La Pyme tiene una capacidad instalada como para hacer 900 botellas por semana en procesos celosos que conducen personas especializadas en la producción de vinos.

Si para salir del paso, ofrecer una disculpa, un cumpleaños o fecha conmemorativa especial, hay vinos que se pueden envasar y se puede imprimir las etiquetas con la leyenda que se estime conveniente.

Los precios van desde 165 hasta 295 pesos,lo que incluye la presentación y personalización a deseo del cliente. Tienen más de mil etiquetas o presentaciones distintas.

El comprador puede presentarse en alguna de las tiendas de esta empresa para una degustación o bien confiar en el conocimiento del personal con una década de experiencia. Impone condición de las etiquetas entre más de mil posibles y san se acabó.

En tiempos navideños esta empresa llega a vender tres mil botellas.

Para pedir más información conecte a la empresa en el sitio www.carefe.com.mx o bien al correo carafe@carafe.com.mx El teléfono es el 553 49 1005.

Recuerdo que una de las misiones de esta columna es vincularlo a usted con empresas pequeñas mexicanas porque esa labor corresponde al periodismo nacional no al de otras nacionalidades.

Twitter: @ETORREBLANCAJ

Correo: direccion@universopyme.com.mx

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