Opinión

Vinícolas en riesgo por corrupción en Ensenada


 
Alguien tiene que ponerle un alto al presidente municipal de Ensenada, Enrique Pelayo, en su pretensión de modificar el uso de suelo en el centro mismo del Valle de Guadalupe, para que un desarrollador inmobiliario llamado Carlos Lagos se ponga a construir miles de casas de interés social justamente en medio de los viñedos y de terrenos de uso agrícola.
 
 
La historia es esta. La semana pasada el presidente municipal Pelayo, del PRI, convocó en secreto a su cabildo a una asamblea donde se recabaría el voto ciudadano para modificar el uso del suelo en el valle. Por ley, la convocatoria debía ser pública. Mañosamente no ocurrió así, y Pelayo pretendía que con el voto a modo de los pocos invitados que él convocó, el uso de suelo cambiaría, dando carta abierta a Lagos para construir casas baratas en el mismo sitio donde crecen la vid y los olivos.
 
 
No obstante la secrecía de la convocatoria, los productores vinícolas del Valle de Guadalupe se enteraron de la asamblea gracias a filtraciones dentro del mismo cabildo de Ensenada. De tal suerte, acudieron a la cita, y tumbaron las pretensiones del polémico alcalde al hacerle ver lo ilegal de su convocatoria. Incluso se reporta una escaramuza verbal con alto contenido de ira protagonizada por la gente del desarrollador inmobiliario Lagos y el enólogo experto más reconocido de la industria vinícola nacional, Hugo D’Acosta (creador del famoso Vino de Piedra).
 
 
Debe saberse que hay más de 100 productores de vino en el Valle de Guadalupe, y que de manera reciente se ha fortalecido una estrategia gremial para llevar los vinos producidos en Ensenada a una escala internacional mayor. Parte de ello son las fiestas de la vendimia y las visitas turísticas a las vinícolas, que ocurren cada día con mayor frecuencia. Muchos vinos mexicanos ganan medallas en competiciones internacionales. Si hacemos bien la tarea, sería posible para estos vinos competir cada día más con los del Valle de Napa, de Estados Unidos, que hoy llevan la delantera.
 
 
El problema de la dupla Pelayo-Lagos está empezando a rebasar al gobernador José Guadalupe Osuna Millán. Ojalá la vocación vinícola del Valle no se eche por la borda por las corruptelas de esos individuos.
 
 
Twitter: @SOYCarlosMota