Opinión

Vigilando la jerga económica

Los economistas usan mucha jerga, y con justa razón. Cuando hablan de “ventaja comparativa” o de “productividad total de los factores” o de la “neutralidad del dinero”, están usando estas frases para hacer referencia a un concepto desarrollado luego de décadas de discusión y debate. Intentar decirlo en español sencillo cada vez que se invoca el concepto sería una enorme pérdida de tiempo e introduciría gran potencial de confusión.

No obstante, la jerga tiene sus propios peligros, más notablemente el peligro de que sea utilizada con fines de pomposidad y/o que se aplique mal y sume a la confusión en lugar de a la claridad.

Entonces, leo la columna de opinión de George Magnus en el Financial Times sobre la “deflación estructural” de China, y aunque es inocente de pomposidad, me preocupa que sufra del segundo pecado (léalo aquí: on.ft.com/1xgmOPk). Después de todo, el Sr. Magnus, un asesor económico de UBS, ¿qué quiere decir con “estructural”? En este contexto, no pienso que esa palabra signifique lo que él cree que significa.

Normalmente, lo que queremos decir con “estructural” (por lo general en oposición a “cíclico”) es “algo que no puede curarse con mayor demanda”. Supongamos que China hubiera entrado a su reciente caída con una inflación de 20 por ciento, y con todo mundo en el país esperando que la inflación permanezca en 20 por ciento. ¿Hubiera tenido algún problema para evitar la deflación? Seguramente no: simplemente reduciendo las tasas de interés nominales, el banco central hubiera podido reducir las tasas reales hasta menos 20 por ciento, de haber querido, seguramente lo suficiente para sobrecalentar cualquier economía.

Entonces, ¿de qué está hablando el Sr. Magnus? Pienso que de hecho está sosteniendo que China requiere una tasa de interés sustancialmente negativa para alcanzar el pleno empleo. Esto no exige deflación; sin embargo, sí significa que la inflación baja es insostenible porque la demanda se quedará corta, y la economía tenderá hacia la deflación. Esto es más o menos lo que queremos decir con “estancamiento secular”. Llamarlo deflación estructural simplemente enturbia la cuestión.

Y es una lástima, porque coincido con mucho de lo que dice el Sr. Magnus. No obstante, alguien tiene que hacer de policía de la jerga, ¿y quién si no yo?