Opinión

Viene, viene… y viene con muy mal aspecto, 2016

 
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Tacos El Pata

Lo escribimos y lo anticipamos: 2016 será un año muy complicado y no sólo por el componente nacional sino por el complejo contexto internacional al que acaba de agregarse la “guerra” en contra del terrorismo internacional.

Ayer lo explicó Enrique Quintana en su columna “La crisis que viene”: la crisis iniciada por naciones desarrolladas abre un capítulo más que ahora estará en el terreno de las naciones emergentes, como México.

Para las Pymes y las afamadas startups los trámites para enfrentar un año difícil en lo nacional y muy revuelto en lo internacional no será nada sencillo.

Habrá mayor mortandad si las Pymes insisten en trabajar como a la fecha lo vienen haciendo, sin modernizar su mentalidad y adecuarse a las nuevas exigencias de mercado.

Quien desee no sólo sobrevivir sino ganar mercado deberá tener los oídos abiertos y la mente dispuesta a la innovación, a la siempre necesaria incorporación de la tecnología y adopción de las redes sociales en su menú de atención al cliente.

Son tres factores fundamentales que le ofrecerán a la Pyme una diferenciación que le ofrezca posibilidades de mantenerse en el mercado: innovación, innovación e innovación. Antes era ubicación, hoy innovación.

En todo caso, quien no entienda que con las crisis los mercados cambian (lo hacen sus consumidores) estará mucho más cerca del descalabro.

El gran éxito de las empresas pequeñas radica en atender rápido a los mercados en sus nacientes necesidades; ser capaces de “descubrir” qué se busca.

Deberá procurar la satisfacción de una necesidad de la mejor manera posible, procurando que la experiencia de la compra o la prestación del servicio sea memorable en lo positivo.

Uno de los ejemplos que ahora parecen más pertinentes lo tiene la experiencia de una empresa que encabeza Rafael Spinelli y que lleva por nombre B Quick Delivery.

La experiencia completa la vamos a presentar para su publicación en la edición on line el próximo viernes. Una solicitud de entrega de unos tacos al pastor que llegaron a su domicilio casi una hora y media después de requeridos fue suficiente para que Rafael se diera cuenta de un área de oportunidad: un servicio de entrega a domicilio que no sea parte de la estructura del funcionamiento de una empresa, sino sea un ejercicio de outsourcing.

El negocio del taco hace tacos y debe aspirar a hacer tacos exquisitos, memorables. Pero agregar el servicio de entrega a domicilio puede restarle, aunque parezca mentira, sabor a sus tacos en la medida en que agregue complejidad al flujo operativo diseñado para hacer tacos de gran sabor y no necesariamente para entregarlos a domicilio.

No es inusual que un día usted pide unos tacos a domicilio y resulta que los recibe de la mano del mismísimo taquero porque el encargado de llevar el producto al domicilio del consumidor o estaba en otra entrega o se enfermó o descaradamente estaba crudo y no se presentó a trabajar.

La historia completa se la prometo para el viernes. Para las Pymes el consejo es: aunque sepan rezar, más vale que se pongan las pilas porque el año entrante las cosas no van a ser fáciles en su negocio. Si no me cree, créale a Enrique Quintana.

Twitter: @ETORREBLANCAJ

Correo: direccion@universopyme.com.mx

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