Opinión

Viene reconfiguración aérea global: Volaris

“La gente no se ha dado cuenta de la gravedad y magnitud del problema”, me dice Enrique Beltranena refiriéndose al estancamiento económico en el que ha estado el país durante los últimos meses. Beltranena encabeza Volaris, la segunda línea aérea más importante del país y que crece como la espuma con su modelo de bajo costo, que está siendo emulado por otras empresas para tratar de igualar sus márgenes.

Enrique no duda cuando afirma que tiene la línea aérea de bajo costo con mejores estándares operativos en América Latina. Sus pilotos vuelan todo el tiempo que pueden volar; es decir, no hay un solo tiempo muerto. Todos sus aviones Airbus operan a capacidad eficiente total. Toda la publicidad está hecha con sus empleados apareciendo como si fueran modelos.

Es difícil el sector aéreo. Pero Enrique tiene claridad en la estrategia. Toda su estructura de costos le sigue permitiendo abrir nuevas rutas. Anuncia que evalúa ya la apertura de rutas a Canadá y posiblemente a Sudamérica. Asimismo, enfatiza como pocos el éxito de sus vuelos punto a punto sin pasar por la Ciudad de México. El vuelo de Uruapan a Los Ángeles es particularmente icónico: siempre va lleno. En los viajes denominados “étnicos” domina Volaris.

Enrique piensa que Aeroméxico ha tratado de emular su modelo punto a punto, allegándose de ciertos principios de las líneas de bajo costo. Pero hacerlo no es fácil, porque al mismo tiempo la línea aérea que encabeza Andrés Conesa sostiene sus viajes internacionales de largo alcance, como los que tiene a Asia o a Europa. Pero son dos modelos distintos.

En su opinión, la reconfiguración de la industria que se avecina orillará a una consolidación de las líneas aéreas dedicadas a vuelos long haul, que son aquellos vuelos de largo alcance que ocurren en aviones de cabina ancha. Por otro lado, las líneas aéreas de corto alcance serán las que dominen una multiplicidad de vuelos regionales con un modelo que necesariamente tendrá que ser de bajo costo (mismo avión, alta eficiencia, mantenimiento en tiempo real).

Prácticamente todo el boletaje de Volaris ocurre en línea. La empresa no enfrenta costos fijos de oficinas de boletos. En el primer trimestre las finanzas no salieron bien, como tampoco lo hicieron las de Aeroméxico, afirma. De ahí la reflexión sobre la magnitud del estancamiento económico mexicano. Pero Beltranena se declara optimista, y estima que las transformaciones concurrentes en el país abrirán una oportunidad amplia conforme México se desarrolle en la siguiente década.

La mesa está puesta: las largas horas que pasan los paisanos para llegar de Denver a Chihuahua se convierten en menos de cuatro horas en un vuelo de Volaris. ¿Quién no lo preferiría?

Twitter: @SOYCarlosMota