Opinión

Viene más de Ebrard y Línea 12

Dentro de poco conoceremos el dictamen de la empresa francesa Systra, con los gastos y adecuaciones que es necesario hacer para rehabilitar la Línea 12 del Metro. Va a arder Troya.

Es que los 30 carros que entregó la empresa española CAF son para un tren suburbano y no para un Metro, como es lo que se construyó con el pomposo nombre de Línea Dorada.

Lo anterior viene en el reciente informe de Systra, que hemos reseñado en esta columna, pero falta el otro dictamen: qué hacer para que a línea vuelva a dar servicio a 435 mil capitalinos al día.

Va a arder Troya porque será imposible que el gobierno del Distrito Federal pague mil 300 millones de pesos al año a CAF, por la renta de trenes que no sirven para las vías de un Metro.

Y van a venir, desde luego, preguntas incómodas tanto para CAF como para funcionarios de la administración de Marcelo Ebrard.

La primera que deberán responder los funcionarios de Ebrard es ¿por qué no realizaron un concurso para asignar la construcción de 30 trenes?

¿Cuál fue el motivo por el cual la administración Ebrard dio en adjudicación directa el arrendamiento de los trenes a CAF, y no permitió que concursaran otras empresas, como Bombardier, por ejemplo?

Cuando la empresa nacional Concarril estaba en proceso de desincorporación del sector público, a comienzo de los 90, su director y el secretario de Hacienda (Pedro Aspe) querían que Concarril construyera los carros del Metro que solicitaba el Departamento del Distrito Federal.

De esa manera, decían, Concarril tendría un mejor precio de venta (al contar con un contrato millonario para la fabricación de trenes), y además éstos se fabricarían en Ciudad Sahagún.

Pero el jefe del Departamento del Distrito Federal, Manuel Camacho (cuyo segundo de abordo era Marcelo Ebrard), se obstinó en que los carros del Metro los hiciera la empresa española CAF.

Hubo que transportar a España un carro hecho por Concarril para que en CAF supieran cómo eran los vagones que se necesitaban.

A la vuelta de los años, volvió la insistencia de Ebrard, ya como jefe de gobierno, en que los carros del Metro de la Línea 12 los hiciera la española CAF.

¿Por qué se hizo un mega pedido, por adjudicación directa?

La empresa CAF va a querer que le paguen los 18 mil millones de pesos por el arrendamiento a 17 años de 30 trenes que no sirven.

¿Se los vamos a pagar, sin obtener reparación del daño?

CAF se va a inconformar con el dictamen de Systra y sus consecuencias, pero tendrá que decir por qué hizo lo que hizo.

Y las autoridades de la pasada administración capitalina tendrán que dar la cara y explicar cuál fue la razón por la que hicieron una obra de 40 mil millones de pesos, sin un proyecto ejecutivo.

Ebrard quiere ser diputado. Antes tiene que rendir cuentas, o decirnos al menos qué pasó con la Línea 12.

Estelas

Por lo visto, Amado Yáñez, dueño de Oceanografía, quiere que nos creamos que él nunca supo nada de facturas apócrifas a Banamex, y que todo fue obra de Martín Díaz. Es demasiada la insistencia de Yáñez por embarrar a Díaz, quien no era parte del Consejo de Administración de Oceanografía. Eso parece una treta para politizar el caso y eludir su responsabilidad en ese mega fraude.