Opinión

Viene lo mejor del sexenio de EPN

1
   

    

Enrique Peña Nieto

La arena política de San Lázaro se dividió en torno a la calificación de la gestión del presidente Enrique Peña Nieto en la primera parte de su sexenio. Mientras que para el PAN, PRD, Morena y Movimiento Ciudadano ha sido desastrosa, para el PRI, el PVEM y Nueva Alianza, ha sido fructífera, visto bajo el crisol de las reformas estructurales.

Así que para unos, como el presidente de la Cámara de Diputados, Jesús Zambrano, si bien es cierto que se aprobaron reformas, gracias al concurso y participación de las principales fuerzas políticas del país en el marco del Pacto por México, suscrito por el gobierno federal, PRI, PAN y PRD, en diciembre del 2012, también es una realidad que el rumbo del país no está claro. La situación económica está en situación de estancamiento y la generación de empleos es raquítica, con un campo abandonado y el aumento de la pobreza es implacable.

En contraparte, César Camacho destacó que a pesar del entorno económico mundial adverso, el país ha sorteado la situación merced a la salud de las finanzas públicas y al ejercicio del poder de un gobierno responsable que está del lado de los que menos tienen.

Desde luego, hizo un amplio reconocimiento al gobierno reformista del presidente Peña, ya que no obstante que la implementación de las reformas estructurales le significó “gastar su capital político”, y que a la fecha mantiene un nivel de popularidad bajo, estás empiezan a mejorar la economía familiar y seguramente en la medida que avancen se lograrán efectos más tangibles.

Mención aparte mereció la reforma educativa, toda vez que es la más relevante y por ello se requiere evaluarla en un mediano y largo plazo.

El líder de la bancada priista, sin embargo, reconoció que falta mucho que hacer en el tema de seguridad y justicia por lo que se requiere reforzar las acciones en la materia y sentenció que viene los mejor del sexenio, ya que buena parte de los programas en ejecución como el de infraestructura y el propio esquema de seguridad y procuración de justicia tomarán fuerza precisamente en este periodo.

Para Jesús Sesma, del PVEM, los primeros tres años de Peña Nieto han sido positivos, particularmente en los rubros de economía, seguridad, educación, salud, medio ambiente, combate a la corrupción y la pobreza, y pese a las adversidades internas y externas que se han enfrentado, el país se mantiene con gobernabilidad y en el camino del desarrollo. Sin duda, dijo el dirigente de la bancada del Verde, los avances observados se deben a las reformas estructurales emprendidas en esta administración y sentenció que la segunda parte del sexenio pinta mejor.

Marko Cortés, de Acción Nacional, se fue con todo al acusar al gobierno peñista de incapaz y corrupto, en temas de seguridad, honestidad, derechos humanos, empleo, y manejo económico el gobierno federal se ha mostrado incapaz de dar resultados y además “no saben qué hacer con las reformas”.

Así, el juicio de los legisladores se emite de acuerdo a su origen partidista. Lo relevante del caso es que sólo el juicio de la historia y de la sociedad mexicana sobre la primera parte del sexenio es la válida, mientras podrán decir misa los detractores y aventar fuegos artificiales por las apologías de los logros alcanzados. Lo que importa realmente es la mejoría de la calidad de vida de los mexicanos y la viabilidad como nación hacia el futuro.

Evaluación del CEFP. El Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP) de la Cámara de Diputados dio a conocer los resultados del documento denominado “La Pobreza y el gasto social en México”, en el cual señala que viven 83.3 millones de mexicanos por debajo del promedio de ingreso nacional y que el ingreso corriente promedio de los hogares en 19 de las 32 entidades federativas se ubica por debajo de la media nacional, que es de 39 mil 924 pesos trimestrales. De 2008 a 2014 la distribución del ingreso en México ha mejorado aunque de manera insatisfactoria respecto de lo esperado, según el índice de Gini.
El estudio también indica que la política social en el país se ha enfocado en realizar acciones que buscan mejorar el nivel de calidad de vida de las personas, sobre todo de los grupos en situación vulnerable, tales como la población indígena, adultos mayores y niños.

También te puede interesar:

En entredicho la alianza PRI-PVEM

AMLO les come el mandado a sus adversarios políticos

Irreversible, el apagón analógico