Opinión

Videgaray firmó documento clave

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Luis Videgaray

Uno de los aciertos más destacados de la participación de México en las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial durante el fin de semana fue la decisión de nuestro país de adherirse a una iniciativa sumamente relevante en materia de infraestructura. El suceso ocurrió gracias a que el secretario de Hacienda Luis Videgaray firmó un memorándum de entendimiento con el Centro Global de Infraestructura del G-20, para formalizar la participación de México en dicho Centro. Pero, ¿qué es?, ¿de qué trata?

El Centro Gobal de Infraestructura del G-20 tiene su sede en Australia, particularmente en Sidney, y tiene como propósito cerrar la brecha de infraestructura que existe en el mundo. Una parte fundamental de ello tiene que ver con el financiamiento (de ahí la importancia de que el secretario haya signado el documento). El Centro estará encargado de lanzar recomendaciones clave para que cuando en un país se desarrollen proyectos de infraestructura, se tomen en cuenta las mejores prácticas globales en la materia. Será algo así como un receptáculo de conocimiento que conminará a los países miembros a adoptar estándares para proyectos de largo alcance y para su financiación.

La integración de nuestro país a esta red generará un círculo virtuoso porque permitirá que adoptemos y nos integremos a un grupo de alto calibre, sumando esfuerzos de banca de desarrollo, banca multilateral, sector privado y gobierno.

Algunos expertos en la materia como los australianos Andrew Chew y Rommel Harding-Farrenberg han puesto amplísimas expectativas en este Centro al analizar su recién nacimiento y afirmar que “con cada vez mayor frecuencia los gobiernos tienen recursos limitados y migran hacia el financiamiento a través del capital para fondear proyectos críticos de infraestructura. Una de las figuras que ha utilizado Europa es la privatización. No obstante, las recientes elecciones en Queensland y Victoria, en Australia, muestran que algunas sociedades pueden no estar lo suficientemente lista para aceptar estos esquemas. De tal forma, las soluciones que incluyan la cuasi-privatización de activos –con esquemas aceptados por la ciudadanía–, deben convertirse en una prioridad para este Centro”.

El Centro es nuevo, y tiene un mandato de cuatro años para reducir seriamente la brecha mundial de infraestructura. El gobierno de Australia abrazó velozmente la iniciativa para darle cuerpo y forma. México será de los países más beneficiados, porque nuestra legislación, por ejemplo, en materia de asociaciones público-privadas, apenas se está aprendiendo a implantar, y porque nuestra brecha de infraestructura contra el mundo desarrollado es todavía enorme.

Twitter: @SOYCarlosMota

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