Opinión

Victoria amarga

  
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Niños, jóvenes y adultos visitaron la Macroplaza para ver y escuchar a su candidato. (Cuartoscuro)

1. Victoria amarga. Por primera vez desde 2003, el partido en el gobierno obtiene mayoría relativa en unas elecciones intermedias. Y, sumados sus votos a los del Panal y el Verde, logrará forjar un bloque mayoritario para lo que resta del sexenio. Algo que no sucedía desde 1997. Pero, en realidad, el PRI no superó por mucho el peor de sus resultados históricos, cuando Roberto Madrazo quedó en el tercer sitio con 22.26 por ciento de la votación.

2. Se rompe el bipartidismo en dos de los principales estados de la República. La victoria de El Bronco, en Nuevo León, es histórica y abre la puerta para nuevas candidaturas independientes en las elecciones locales, pero también en la presidencial. Se puede incluso adelantar que si Jaime Rodríguez hace un buen gobierno en los próximos dos años, podría convertirse en candidato independiente a la presidencia de la República.

3. El caso de Jalisco no es menos sorprendente. El PRI perdió todos los municipios de la zona conurbada de Guadalajara (Guadalajara, Zapopan, Tlajomulco). Movimiento Ciudadano arrasó postulando a Enrique Alfaro y a otros “militantes tangenciales” de ese partido. El hartazgo ciudadano se manifestó como un voto de castigo contra el PRI, pero también contra el PAN que se sitúa como tercera fuerza. Al igual que Nuevo León, Jalisco expresa un claro voto de castigo contra la partidocracia. Voto que, dentro de tres años, llevará muy probablemente a Enrique Alfaro a la gubernatura.

4. La derrota del PRD en la ciudad de México es histórica. Pierde la hegemonía después de 18 años. El ascenso de Morena muestra la fuerza de López Obrador, pero sobre todo el desgaste de los perredistas. Se trata, sin duda, de un voto de castigo y de otra expresión del hartazgo ciudadano.

5. Perogrullo. La victoria de Morena en la ciudad de México refrenda la candidatura de López Obrador a la presidencia de la República. El campanazo ya estaba dado antes de la jornada electoral: Morena había alcanzado su registro y AMLO se había posicionado como candidato a la presidencia. Ahora, la victoria en las delegaciones y la mínima distancia que separa al movimiento de López Obrador del PRD lo convierte, desde ya, en el aspirante más fuerte de la izquierda.

6. Los grandes perdedores en este proceso de regreso y fortalecimiento de AMLO son, sin duda alguna, la corriente Nueva Izquierda del PRD y Miguel Ángel Mancera. Los primeros porque son los principales adversarios de López Obrador y el segundo porque deberá gobernar con delegaciones en manos de las oposiciones y con una Asamblea de representantes donde Morena tendrá voz y voto.

7. La intensidad del voto de castigo se muestra claramente en los estados donde habrá alternancia; de las nueve elecciones para gobernador, en cinco perdió el partido en el gobierno. A lo que hay que agregar que todas las elecciones –salvo las de Campeche, Baja California Sur y Nuevo León– fueron particularmente reñidas. El hartazgo ciudadano se expresó no como una condena a la partidocracia, como en Nuevo León y Jalisco, pero sí como un deseo de cambio y alternancia.

8. Como resultado del 7 de junio, estamos ante la configuración de una nueva geografía electoral. Jalisco y Nuevo León, inmersos en la dinámica de un voto de castigo contra la partidocracia, están cargados de presagios. Cito un ejemplo: el PAN perdió en 2009, después de 18 años, la hegemonía de la zona metropolitana de Guadalajara. El PRI reconquistó entonces Zapopan, Tlaquepaque y otros municipios de la zona conurbada. Tres años después, el PAN perdió la presidencia de la República.

9. O dicho de otra manera y más brevemente: el giro de los electores en Jalisco, Nuevo León y el Distrito Federal, amén de los otros estados donde se votó por la alternancia, anuncia movimientos y cambios en el resto del país.

10. El panorama hacia 2018 se ve, desde ahora, muy complicado para el PRI. Su punto de resistencia, si nos atenemos al 22.26 por ciento de Roberto Madrazo, no le da para obtener la victoria. E incluso si se suma la alianza con el Verde y el Panal, se verá en serias dificultades en una elección presidencial que, como ha ocurrido desde 2000, se polarice entre dos candidatos.

Twitter: @SANCHEZSUSARREY

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