Una noche, una noche
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Una noche, una noche

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Una noche, una noche

26/06/2013

 
 
Una noche se suma a otra noche que es un soplo de vanidades.
,
Una noche larga que termina en un cuerpo exhausto.
,
En una vereda donde cae un alud de mentiras, de piadosas caravanas rumbo a un húmedo ombligo reflejado en un espejo que es un rompecabezas con fragmentos perdidos.
,
¿Pero no una noche principia con los lamentos del amor?
 
¿No un camino puede seguirse quitando piedras, abrojos, ayes, disgustos, hambre, dolores, reconcomios?
,
¿No una noche se suma a otra noche infatigablemente?
 
Pienso disuadir a mi oponente hablándole de inmadureces impropias.
,
No voy a permitir interrupciones abstractas.
,
No me moverán de mi sitio ceñido con la punta de los dedos al razonamiento.
,
Es una irradiación la que me conmueve profundamente, la que me obliga a tapizar entonces el silencio obtuso de mis quimeras.
 
¿Pero no una inmadurez es ya impropia?
,
¿Las interrupciones, todas ellas, son acaso concretas?
,
¿Porque no todos abren la boca para decir cosas con cordura?
,
¿No un sueño irradia convalecencias, extravíos, perdiciones, muertes transitorias?
,
¿Una oscuridad no es un silencio simulado?
 
Pero el que me ofende no sabe de mí.
,
Alguna idea tendrá de los pormenores del valle de la cólera milimétrica, algo sabrá de los fuegos cruzados entre dos bandos que jamás se han mirado a los ojos.
,
Se me ocurre una frase para dilapidarla en las redes sociales, para difundirla audazmente en contra mía.
 
Nada como dormir en paz con cuerpos ajenos.
,
¿Pero no mi cuerpo también es un desconocido que despierta fugaces rencores?
,
Yo mismo hago garabatos en mi cara para contradecirme ruidosamente.
,
Un argumento vuela a mi alrededor sin conseguir dar en el blanco.
,
Enciendo una hoguera con tu mirada que arde mirando otros ojos.
 
Hoy tengo ganas de contar hasta un millón sesenta y nueve sin un parpadeo, vacilante, medrosa, altiva, tímidamente.
,
No entiendo por qué la gente es seria y solemne.
,
Voy a cautivar a una contradictoria dama que enciende velas después de la medianoche en un altar que ha erigido a un lado de la repisa donde descansa un santo destronado.
,
No me hago ilusiones, pero tampoco mis inciensos permanecen humeantes luego de la canción de invierno.
,
En esta vida no somos para todos.
,
Desde pequeños somos selectivos, incluso discriminatorios.
,
Una paloma revolotea con un mensaje ya difuminado por el dibujo de una incesante lluvia.
 
¿Por qué caminamos en la ruta de los que nos ignoran?
,
¿Y cuando nos sonríen por qué se nos impregna en los labios una estrepitosa duda?
,
¿Por qué no voy a construir una ilusión a partir de una breve rozadura?
 
¿Por qué nos seguimos de largo cuando vemos pasar a alguien que nos corta el aliento?
,
¿Una canción de invierno no puede ser cantada en las primicias de una borrasca veraniega?
 
Pienso disuadir a mi oponente hablándole de inmadureces impropias.
,
Voy a describir cómo cae una gota en su espalda desnuda.
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Voy a definir el corte de mi corazón en las madrugadas calurosas.
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Voy a decir de una vez por todas el verdadero nombre de la pasión.
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Y he de sacudir el polvo de mi estremecedor grito nocturno.
,
Porque ya no tendré en el buró los recuerdos de sus arrebatados besos.
 
¿Y no una inmadurez ya es impropia precisamente por no haber crecido?
,
¿Y no los corazones por nacimiento son indefinidos, insolventes, caprichosos?
,
¿Por qué no he de guardar para mí los sentimientos de la enjundia, las palpitaciones de los quebrantos, las orfebrerías de tu cuerpo?
,
¿Por qué no he de llamarme a mí mismo con los nombres que susurran los vientos de octubre?
 
Cualquier día voy a sentarme en las rodillas de quien no me quiere.
,
Y recostar mi cabeza en su pecho adormilado.
,
Voy a mirar de cerca sus ojos que me negaron con insistencia abrumadora.
,
No sé si vendrá a mí la osadía de la tentación o el temor del abandono, pero no me va a sorprender el sometimiento de su voluntad.
,
¿Mi oponente es mi aliado, mi amigo, mi circunstancia íntima, mi quehacer fársico, mi palabra que enmudece, mis lágrimas como piedras en los ojos que no miran?
,
Una tarde voy a nombrar cada uno de los rescoldos que aprisionan mis puños.
,
Una noche me voy a olvidar de lo que fui.
,
Una noche, una noche, una noche.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.