Opinión

Vía Vallejo: la carriola junto al tráiler

El polémico desarrollo de usos mixtos denominado “Vía Vallejo” sigue sacando chispas entre los industriales de la zona. Javier Pichardini, vocero de más de quinientas empresas agrupadas en una asociación, ha descrito gráficamente la escena que no deja lugar a dudas: imaginemos una carriola en una esquina de Vallejo y un tracto camión queriendo dar una vuelta. Tráiler y carriola no conviven, apunta Pichardini.

En efecto, no conviven. El establecimiento de Vía Vallejo —con sus mil 400 departamentos proyectados— en medio de una zona eminentemente industrial, resulta tan grotesco como imaginar a los osos polares viviendo en el Sahara. La naturaleza no los puso juntos. Por algo.

Pero Simón Neumann sí que supo resolver esa ecuación, y el permiso fue dado desde la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi) para que Vía Vallejo —que construye el Grupo Península— se erija en la vecindad de las fábricas y centros logísticos de la capital.

Pichardini no tiene pelos en la lengua. Dice que la estabilidad de los 650 mil empleos que hay en la zona depende de que el uso de suelo industrial de dicho polígono se respete tal como fue pensado hace varias décadas. Él ya se reunió con Neumann y de viva voz le expresó a nombre de los industriales de Vallejo la necesidad de preservar la vocación original de la zona. No obstante, Vía Vallejo avanza. Ahora Pichardini espera una reunión con el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera.

El crecimiento desordenado de las ciudades en México es resultado de una carencia de conocimiento técnico y de sentido común. Imaginemos el año 2020, cuando nuevas familias de jóvenes se hayan establecido en Vía Vallejo y ocurran los primeros atropellamientos de niños que no fueron vistos por los conductores de los tráiler; o cuando alguna fábrica tenga alguna fuga y se contamine el agua o el aire con químicos. ¿Más escenarios? Adolescentes en drogas cometiendo fechorías y escondiéndose entre fábricas, bodegas y tractocamiones. Qué miedo bajarse del transporte público y tener que caminar junto a las fábricas para llegar a la entrada de Vía Vallejo.

Miguel Sánchez Navarro y Pedro Aspe encabezan al desarrollador de Vía Vallejo, el Grupo Península. A ninguno le gusta dar la cara frente a los medios para explicar personalísimamente su estrategia, el alcance y los riesgos de su desarrollo. A Aspe se le menciona con insistencia, y no con las mejores palabras, por su irresponsabilidad al respecto, de acuerdo a lo que he escuchado de numerosos empresarios de la zona. Debería seguir el ejemplo de su exconsuegro, que incluso en los episodios más obscuros de sus empresas icónicas se involucraba con la comunidad. Él.

Twitter: @SOYCarlosMota