Opinión

Vete a ver Hughes

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Aguirre Rivero.

Gil caminó apesadumbrado sobre la duela de cedro blanco mientras cantaba la canción: búscame donde el sol, donde se acabe el mar, donde el amor… tres palabras cortas, pero tristes de decir… (ah, los inservibles puntos suspensivos). Gil tiene edad para recordar una de las canciones más cursis del mundo, “Búscame”, una de ésas letras que uno no para de cantar nunca. Ellos eran Sergio y Estíbaliz. Y según ha informado su periódico El Mundo, Sergio Blanco murió después de penosa enfermedad. En fon. Si la lectora y el lector tienen menos de cincuenta, olviden este párrafo y pasen al miserable mundo de Ángel Aguirre Rivero.

El corazón simple de Gil pregunta al viento: ¿cuántas horas faltan para que Ángel Aguirre Rivero, exgobernador de Guerrero, sea detenido y presentado ante el Ministerio Público acusado de fraude o desvío de recursos o robo, o como se llamen las trapacerías que cometió acompañado de su frondoso árbol genealógico? Unas cuantas horas.

Según fuentes bien informadas, el exgobernador tiene un pie en prisión. ¿Cómo ven a Gilga en el papel de columnista de fuste, fusta y fiesta? Gamés lo oyó en una mesa en la cual importantísimos personajes de la política dijeron de su ronco pecho que Ángel “había valido madres”, así se expresaron no sin cierto reconcomio (gran palabra).

Se integró la averiguación p590/xyzro/12f, de la cual Gilga mantiene una copa en su poder (perdón, copia, no copa). Se le acusará no sólo por el desvío de 300 millones de pesos, centavos más, centavos menos, sino por diversos atracos al erario público.

Anoche, al borde de las diez (los bordes son muy importantes en las revelaciones), Ángel Aguirre Rivero se comunicó con dirigentes conspicuos del PRD y les pidió encarecidamente la ayuda necesaria y su intercesión definitiva en las más altas esferas de la política y la jurisprudencia. Los dirigentes que responden al nombre del Mesías contestaron: pégale, pégale que ella fue. Ah, que dura y misteriosa es la política. Vean a Marcelo a la intemperie. Mira por dónde.

La verdad
Lectora y lector: adivinaron. Nada de lo escrito en el párrafo anterior es verdad, todo es falso. Lo que no es falso, lo leyó Gamés en su periódico Reforma: Víctor Hughes Alcocer fue subsecretario de Finanzas y Administración del gabinete del exgobernador. Resulta que partía el queso. Le llamaban el hombre del maletín ya que por encargo de Aguirre repartía sobres con dinero a políticos perredistas, líderes sociales y periodistas. Ay, mis hiijooos, gritó Gil arrastrándose por la duela de cedro blanco.

“Vete a ver a Víctor. Ya le di instrucciones”, decía este Ángel del perredismo. Hughes sabía de todo un poco, y un mucho. Cuentan que en alguna ocasión Aguirre ofreció una fiesta en Casa Acapulco para 300 empleados de su gobierno y le ordenó a Hughes que contratara a Jorge, El Coque Muñiz.

Lo verdaderamente raro es que después de esa contratación, Hughes no haya sido despedido. Gil opina que hasta en eso se les ve el cobre: caracho, ¿El Coque Muñiz? Un gran sátrapa habría contratado al gordo de gordos, como se le conoce ahora a Luis Miguel, el gordo sí te pone de cabeza la fiesta, o como se diga, pero El Coque, ya ni la amuela usted exgobernador.

A mansalva
Gamés lo leyó en su periódico Milenio en un reportaje de Víctor Hugo Michel. Semanas después de que el estado de Guerrero fuera arrasado por los huracanes Ingrid y Manuel, el gobierno de Aguirre aprovechó una parte de los recursos extraordinarios y otorgó contratos por 160 millones de pesos a las empresas Comercialización 2003 y Trabesa SA de CV, firmas manejadas por el hermano del gobernador como le daba la gana. Muy bonito: gran calidad humana, gran sentido de la solidaridad.

Este gobernador es el rufián que han defendido los perredistas y que el gobierno federal dejó sin investigación para no entorpecer las negociaciones del Pacto por México. Como decía el aforista y florista Pompín Iglesias: ¡qué bonita familia! 

El reportaje de Víctor Hugo Michel cuenta con detalle cómo, cuándo, a qué horas se presentaron las empresas del gobernador y su familia para ofrecer sus servicios después del paso de los huracanes y llevarse una tajada de los recursos destinados a la tragedia. En esos días, el gobernador dijo esto: “Es tiempo de convertir la adversidad en oportunidades”. Grandísimo bribón.

La máxima de Balzac espetó en el ático de las frases célebres: “Todo poder es una conspiración permanente”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

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