Opinión

Vergonzoso encubrimiento

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Delgado Carrillo dijo que el anteproyecto será discutido esta semana. (Cortesía Senado)

Y seguimos.

No importan las elocuentes señales de cansancio, rechazo y hartazgo que la sociedad envía a sus representantes, que han alcanzado ya hasta el discurso presidencial. No importa la queja y el señalamiento de corrupción y encubrimiento. Una vez más, políticos de unas y otras fuerzas, eligen cobijar, proteger, tapar a los que tienen –por lo menos– cuentas pendientes.

La lastimosa y brutalmente onerosa historia de la Línea 12 termina en la receta de siempre en México: los ciudadanos pagaremos por los abusos, desvíos, errores, ineptitud y corrupción de los funcionarios.

La Auditoría Superior de la Federación explicó con precisión y claridad en su informe que el gobierno de Marcelo Ebrard incumplió disposiciones legales y normativas, es responsable por malos manejos de recursos, irresponsabilidad en la supervisión y control de los trabajos en la obra, porque los hechos demuestran omisión, falta de instalación de equipos, obras inconclusas, certificaciones ficticias –sin concluir los trabajos– y penalizaciones no cobradas. En síntesis, un desastre.

El entonces jefe de Gobierno y su secretario de Finanzas, el hoy senador Mario Delgado, son directos responsables de aclarar con transparencia todas estas afirmaciones realizadas por una autoridad del Estado, apartidista y sin intereses políticos –como ellos pretenden acusar.

Para mi profunda decepción y frustración ciudadana, el procurador de Justicia del Distrito Federal declaró ayer que “hasta el momento no se encuentra señalado ni en investigación el licenciado Ebrard”. Se trata de una exoneración adelantada a un personaje que aspira a ser diputado federal por Movimiento Ciudadano.

¿Y la evidencia señor procurador? ¿Y el reporte de la Auditoría Superior? ¿Y los hechos inconfundibles como la incompatibilidad de rieles y ruedas, materiales de baja calidad, ondulación en vías por sobrepeso de los trenes, contratos con tipos de cambio falsos, etcétera?

Y aquí la verdad histórica sustentada en hechos, se tuerce y se manipula por lo que ellos llaman “la verdad jurídica”. No hay evidencia significa que no han encontrado documentos donde aparezca la firma de Marcelo Ebrard en los contratos a los trenes españoles, o la firma de Mario Delgado autorizando la transferencia de fondos. Basado en ese pobre argumento, emite una exoneración práctica acompañada de otra del actual jefe de Gobierno afirmando que no existe “distanciamiento” con “el licenciado”.

Existen evidencias de anomalías en todo el proceso, desde el otorgamiento de contratos, la selección de equipos, su instalación, los consecutivos retrasos, hasta la compra de arbolitos. Pero el señor procurador dice que “no hay señalamientos en ninguna investigación”. El gobierno del señor Mancera ha decidido, por estrategia política, amenaza de caos urbano o vaya usted a saber qué mecanismo de presión, no ejercer acción legal ninguna en contra de su antecesor. Ni siquiera abrir una investigación, que ya el procurador ha descartado.

Una vez más la clase política elige encubrir un desfalco descomunal a los ojos de la ciudadanía, en perjuicio de cientos de miles de ciudadanos que de facto, están imposibilitados para usar el servicio de transporte. Pero ahí no termina el asunto: habrá un costo adicional de más de mil 200 millones de pesos para reparar los daños.

¿El daño y perjuicio a la ciudadanía, señor procurador, no sería argumento jurídico suficiente para que usted abriera una investigación en torno a estos personajes?

Y por si faltaran elementos que abonen a la cultura del encubrimiento y la tapadera, el dignísimo Movimiento Ciudadano –una de las mejores franquicias de pequeños partidos– ha anunciado su postulación plurinominal del “honorable” Marcelo Ebrard.

Es como el mundo al revés. Busque usted a un exfuncionario señalado públicamente por malos manejos, por una obra monumental que no funciona –bueno sólo la mitad, no exageremos– por probable desvío de fondos, por evidente negligencia y omisión en el desempeño de sus funciones y entonces, hágalo diputado para que nos represente y tenga fuero. Sólo en México.

Twitter: @LKourchenko

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