Opinión

Ver para creer

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Virgilio Andrade, nuevo titular de la SFP. (SFP)

El discurso del presidente sobre transparencia y combate a la corrupción fue muy bueno, pero eso no tiene mérito. Lo importante serán los hechos.

Virgilio Andrade, el nuevo titular de la Función Pública, tiene una muy buena hoja de servicios, aunque su buena fama pública no será suficiente para acreditar su trabajo.

Se necesitan acciones contra la corrupción que den fe de la voluntad del gobierno para atenuar ese mal. Eso le faltó al discurso del presidente el martes: el anuncio de acciones que den una señal de que habla en serio.

La credibilidad del gobierno no se va a recuperar con palabras, sino con acciones que hasta ahora han brillado por su ausencia.

Resulta controvertido que un subordinado del presidente investigue al presidente.

Tal vez Virgilio Andrade lo vaya a hacer muy bien y sus conclusiones sean las correctas, pero difícilmente tendrán aceptación por parte de una opinión pública que está agraviada por la falta de acciones correctivas en ese terreno.

Haya o no haya conflicto de interés, la única salida al tema de la 'casa blanca' es devolver esa propiedad al Grupo Higa y que se deshaga el trato.

El gobierno tiene que sacudirse la percepción negativa que hay sobre la 'casa blanca', y eso no se logra con discursos, sino con acciones.

Virgilio Andrade tendrá que acreditarse con hechos en un tema que irrita a la mayoría de los mexicanos, como es la presunción de abusos con el dinero del presupuesto de parte de funcionarios públicos.

Existe la creencia fundada de que hay corrupción que no se toca por motivos políticos. ¿Va a actuar en ese terreno el secretario Andrade, o va a preferir “llevar la fiesta en paz”?

La Estela de Luz fue un atraco que quedó impune, por no entorpecer el Pacto por México que perseguía metas superiores. Está bien, ya pasó el Pacto y la Estela ahí sigue, riéndose de nosotros en Paseo de la Reforma.

En el sexenio anterior se permitió a Julio César Godoy Toscano escapar de la justicia para no entorpecer las alianzas PAN-PRD.

Exgobernadores priistas se han hecho inmensamente ricos en el ejercicio de su cargo, y no pasa nada con ellos. Han llegado al caso extremo, como hizo un exmandatario tamaulipeco, de comprarse una isla.

Por el flanco izquierdo, un exjefe de gobierno gastó 14 mil millones de pesos de la Federación en la Línea 12 del Metro, que no sirve, y ni siquiera se le molesta con un citatorio ante la PGR.

¿Qué pasó con los fraccionadores que construyeron sobre el lecho de un río en Acapulco, y le arruinaron la vida a los ingenuos que compraron?

¿Qué pasó con los que le cobraron al gobierno por casas que nunca construyeron en Acapulco? Se dijo que se iba a castigar, y no pasó nada.

Esas son las acciones ejecutivas que se deben tomar, porque en las palabras ya nadie cree.

No se trata de emprender una cacería de brujas, que por lo general resultan contraproducentes, pero sí la aplicación de la ley a quienes abusan de su cargo.

El nombramiento de Virgilio Andrade y la disposición mostrada por el gobierno para hacer más transparente la función gubernamental, sólo van a rendir frutos si la población ve los frutos. Ver para creer.

Twitter: @PabloHiriart

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