Opinión

Venezuela: victoria heroica

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ME Elecciones Venezuela (Bloomberg)

¡Y cómo no! El resultado electoral del domingo en Venezuela es heroico porque contra todos los pronósticos, recursos, guerra y persecución del gobierno, campaña de desprestigio y de terror, lograron lo impensable después de 17 años de chavismo: ganar la mayoría en la Asamblea Nacional (Congreso venezolano).

Con el conteo confirmado hasta la noche de ayer, cuando aún faltaban 21 curules por asignarse según conteo en actas y urnas, la oposición obtuvo 99 diputados contra 46 de un total de 167.

Según reportes extraoficiales, es probable que el número ganador de 99 curules, pueda subir hasta 112, afirman quienes han realizado ya conteos preliminares.

El movimiento iniciado por Hugo Chávez Frías en 1997, que se convertiría después en la Revolución Bolivariana con una enorme influencia en ideología, modelo, operación de la Revolución Cubana y su gobierno (previo a los acuerdos con Estados Unidos) bien puede representar en el mediano y largo plazo, el inicio del cambio en un país tomado, secuestrado por una ideología y un movimiento político.

Dos factores se señalan como clave para entender este viraje del electorado: uno, la debacle económica, inflación galopante, escasez insultante en un país con niveles de vida y de ingreso medio muy respetables en América Latina, y recesión económica. Las filas de ciudadanos para obtener víveres, son una vergüenza nacional, para un país que regaló petróleo y recursos a granel a Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Cuba, Argentina en la década dorada del presidente Chávez. El segundo factor, la persecución despiadada, intolerante, autoritaria y por supuesto antidemocrática contra la oposición, marcaron seriamente el ánimo electoral. Maduro no es Chávez, carece de su carisma como líder, de su habilidad de comunicación con las masas, de su liderazgo político. Entre las lecciones de ayer, se desprende en las primeras horas que muchos simpatizantes de Chávez y de la Revolución, votaron a favor de la oposición el día de ayer en un giro inesperado y sorpresivo.

Al interior del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) se viven diferencias, confrontaciones, e incluso, división abierta. La fuerza cohesionada con movilización paramilitar que permitió a Chávez organizar y concentrar la energía y voluntad de miles de venezolanos en el pasado, es hoy un partido herido, lesionado, decepcionado de su presidente a quien considera incapaz.

El líder del Congreso, Diosdado Cabello, la otra cabeza visible del partido es el contrapunto del debate y de las lealtades bolivarianas. Maduro y Cabello han sido incapaces de disminuir sus diferencias, de cerrar filas ante la creciente ola de descontento social ante el deterioro precipitado de la economía venezolana.

Una causa ha sido sin duda el derrumbe de los precios del petróleo. Pero otros más se han sumado desde el torpe manejo de la economía, el crecimiento de la escasez, la inexistencia de productos básicos, la burocracia en los alimentos de racionamiento y muchos más.

Un profesionista promedio en Venezuela gana hoy 100 dólares al mes, una cantidad por debajo de todos los ingresos mínimos del continente, a excepción de Haití. El problema es que Venezuela fue una economía competitiva en los años 70 y 80, tenía una creciente clase media, un sector privado potente, aunque extensos niveles de pobreza y
marginación.

¿Qué hizo la Revolución Bolivariana que provocó un deterioro tan grave de ingresos y nivel de vida? La premisa de “quitar a los que más tienen, para darle a los que menos reciben” resultó falsa en este país del Caribe, porque en vez de romper la dinámica de la pobreza en nuestro continente, pauperizó a la clase media –prácticamente la desapareció– al tiempo que persiguió y casi criminalizó a la clase alta –que se vio forzada a salir del país desde hace años.

El comportamiento del Presidente Maduro y su gobierno ha resultado también sorprendente para cualquier observador que podría haber pronosticado la cancelación del proceso, la inhabilitación de casillas o el desconocimiento de resultados. Maduro apareció en televisión el domingo por la noche y aceptó la derrota.

Gran momento vive Venezuela que, esperamos, no se torne en un enfrentamiento sangriento entre perdedores y vengativos vencedores.
Lo trascendente de inmediato, será que esta nueva mayoría en la Asamblea, tendrá poder de modificación constitucional. Un eventual Congreso Constituyente que reescriba el marco jurídico de un nuevo país, enriquecido con la experiencia socialista, pero democrático y plural ante otras visiones, ideas y ejercicios de la vida pública.

¡Felicidades Venezuela!

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@LKourchenko

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