Opinión

Vanidad de vanidades

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Presentación de "El Chapo". (Eladio Ortiz)

Gil se quita el sombrero y se pone de pie, luego se arrodilla y se pone el sombrero. Después se lleva los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y cavila: lo peor de la realidad es que siempre parece ficción. Gilga buscó el origen con denuedo (gran palabra) y lo encontró en La Biblia. No es vacilada, la raíz se encuentra en Eclesiastés 1-3, ahí está la respuesta a los días del Chapo en fuga, en palabras del Predicador, hijo de David, rey de Jerusalem: “Vanidad de vanidades, dijo el predicador, vanidad de vanidades, todo es vanidad”.

Guzmán Loera, el más grande distribuidor en el mundo de heroína, metanfetamina, coca y mariguana imaginó un legado en el cual la posteridad le hiciera justicia. Esa herencia sería una película.

Un día le pidió a su abogado y hombre de confianza que buscara a Kate del Castillo La Reina del Sur. Gamés no quisiera ponerse sonso, pero en Almoloya de Juárez o en Avenida Juárez él también habría buscado un acercamiento con madame Del Catillo. En eso, Gamés y El Chapo se parecen, la misma generación. “Nunca tomo, pero con usted me voy a tomar una copa”, le habría dicho El Chapo a Kate durante la entrevista que tuvo lugar en un espacio ignoto con Chong Penn (el chiste le pertenece a Sergio Zurita): Miguel Ángel Osorio Chong Penn.

Se dice que el abogado de Guzmán Loera le ofreció a Kate una cantidad de lechuguinos (así le dicen al dólar en el norte) no del todo despreciable para hacerse cargo de la biografía fílmica de Guzmán.

EL DURO 
Mientras veía televisión, leía periódicos, escuchaba los audiolibros, o lo que sea, Gamés recordó aquella gran frase de Paul Eluard: “el duro deseo de durar”. Aunque parezca mentira (ya quedamos en que la realidad parece ficción), la reunión con Kate del Castillo y Sean Penn le dio a los perseguidores del Chapo la punta de la hebra para deshilar la bola de estambre. Y los pescaron. El Chapo quiere durar, como lo han querido los poetas, los artistas.

Yo nací muy pobre, trabajé desde niño en Tepito (ah, no, perdón, ese es Cuauhtémoc. Pasa que ahora todos trabajaron desde muy niños). No le creo problemas a nadie, bueno, un poco a los más de 50 mil hombres y mujeres que han muerto directa o indirectamente a manos de mi ejército. No nos pongamos tan exigentes, a cualquiera le pasa. ¿Otra copita, Kate? ¿Le tradujeron al señor Penn?

Ahora mal: esas camisetas de tirantes que usa Guzmán han decepcionado a Gil. Caracho, las hay de cuello redondo, las hay de mejor calidad y marca; esas playeras de tirantes son para morirse de la vergüenza si te atrapan los marinos, incluso si te atrapa una niñera. Nos habían dicho que el señor tenía mil millones de dólares, pues no lo parece, le habría dicho un marino a otro marino mientras abrían una alcantarilla. El clásico dijo que es muy extraña la ligereza con que los malvados piensan que todo les saldrá bien.

UNAS HORAS ANTES 
Cuando despertó, el helicóptero seguía ahí. Gil comía ansias, pero en la pantalla aquel aparato rotor no se movía y un atril parecía abandonado en el hangar de la Procuraduría General de la República. Los minutos se convirtieron en horas, los comunicadores repitieron cien mil veces las mismas frases. De pronto: ¡aquí viene! Como si presentaran a un equipo de futbol. La plana mayor de la seguridad y la inseguridad del gobierno de Peña Nieto entró a escena: charrán.

El secretario de Gobernación tomó la palabra y dijo: “No existe criminal que esté fuera del alcance del Estado mexicano”. Al cabo de un resumen de las exitosas actividades de los jefes del grupo elite de la seguridad mexicana, Osorio Chong le cedió la palabra a Arely Gómez. La procuradora no pertenece al linaje de Demóstenes y a veces dice unas palabras por ostras, pero nada le hace, a cualquiera le ocurre poner una palubra fuera de sa lagar.

Ahora mal: lo que puso de nervios a Gilga fue todo ese asunto de la “red pluvial” por donde El Chapo quiso darse a la fuga. La verdad, Gil tenía una idea de las alcantarillas, el drenaje, los ductos si quiere usted, pero las redes pluviales casi le revientan la sesera al pobre Gamés.

Cuando La revista Rolling Stone dio a conocer la entrevista, o como se llame, que le hicieron Sean Penn y Kate del Castillo al Chapo, en el Montage Beverly Hills, Madonna le dijo en público a Sean Penn: “Te amo desde el momento en que puse los ojos en ti y todavía te amo de la misma forma”. Ah, l’amour, con Chapo y sin chapeaux.

La máxima de Nietzsche espetó dentro del ático de las frases célebres: “Quien lucha con monstruos debe cuidarse de no convertirse en monstruo. Cuando miras al abismo, el abismo también mira dentro de ti”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

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