Opinión

Van de frente

   
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Frente Ciudadano

No soy muy amigo de las coaliciones electorales, por lo menos en lo que respecta a México, mi país. Creo que no funcionan bien, el resultado, fuera del día de la victoria, no convence a nadie y normalmente los estados que eligieron un gobernador de la unión PAN-PRD regresan, decepcionados, al PRI en la siguiente elección. Además pienso que los partidos representan o por lo menos representaban diferentes formas de hacer políticas públicas, gobernar y abanderar distintas causas (y no soy un antialiancista total, entiendo las coaliciones para quitar una dictadura o las legislativas para sacar adelante leyes).

Siempre que veo la idea de los grandes frentes o coaliciones desde los 80 hasta el 2000 hay algo que me parece sumamente frágil, no se les ve consistencia. Se inclinan muy fácil por ubicar los negativos que los unen. En este caso es anti-AMLO. Ahora dicen que es contra el PRI, pero ya sabemos de hecho que es contra AMLO y contra Margarita y contra cualquiera que no sea Ricardo Anaya. Eso es el Frente: la plataforma del presidente del PAN. No va más allá. Aunque no parece poca cosa en estos momentos. Pero hay algo en ese Frente que no encaja. Dicen que hay empresarios, intelectuales, pero no sabemos quiénes son y los únicos que vemos son a los presidentes de los partidos que actúan como dueños de franquicias. Pero no se ve mucho sustento atrás. Bernardo Ávalos, filósofo y agudo observador de la política me dice: “es un frente mexicano: está hecho de fisuras”.

Otra cosa que no entiendo bien es el entusiasmo desbordado de los participantes que piensan que el Frente ganará a toda costa. Hacen las cuentas de la lechera. Además, si la gente piensa que los partidos son una mierda, ¿por qué piensan que ofrecerles tres mierdas en una bolsita es mejor que por separado? La ventaja de estar por separado es que por lo menos sabíamos qué era cada cual y qué representaba; ahora queda demostrado que son lo mismo.

El día de ayer, en un magnífico texto, Soledad Loaeza (La Jornada 01/10/17), hace algunas consideraciones sobre las pretensiones del Frente: “¿Cómo van a elegir a un candidato representativo de las tres formaciones y aceptable para sus respectivas bases? Este asunto se complica más porque para llegar adonde están ahora el PAN y el PRD renunciaron –o perdieron– a una identidad que por sí sola evocaba un programa de gobierno, objetivos y medios para alcanzarlos.” Tiene razón Soledad, porque va a ser difícil explicarles a los panistas que su candidato lo van a elegir los perredistas o decirles a los militantes del PRD que su candidato en ni más ni menos, que el presidente del PAN.

Continúo citando a Soledad: “Estos partidos que tuvieron una personalidad fuerte, hoy se mueven en una especie de plasma ideológico que tiende a borronear sus rasgos. Supongo que lo habían previsto. Aunque parece que ni Anaya ni Barrales saben para qué sirve un partido político, eso sugiere su oferta de que las propuestas del Frente serán de la gente. ¿Qué es eso? ¿Entonces los partidos ya ni siquiera hacen propuestas de gobierno? Si ellos no saben para qué sirven los partidos, quién es quién, y tampoco a quién representan, lo más probable es que efectivamente, se vayan de frente”. Más claro, ni el agua.

Twitter: @JuanIZavala

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