Opinión

Vamos olvidándonos
de un recorte de tasas

  
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Tasas

Mi afecto y solidaridad con todas las víctimas del sismo.

Los mercados financieros nacionales estarán atentos a los datos de inflación en la primera quincena de septiembre, que publicará el Inegi el viernes.

La expectativa del consenso de analistas es que la inflación se desaceleraría a 6.61 por ciento anual desde 6.74 por ciento en la quincena previa, que habría marcado el ‘pico’ inflacionario del año.

En buena medida, el incremento de la inflación es resultado del proceso de flexibilización en los precios de las gasolinas y el diésel iniciado en enero pasado, el llamado ‘gasolinazo’.

Pero también de la depreciación del peso frente al dólar, del ajuste al salario mínimo, del incremento en las tarifas del autotransporte y del repunte de los precios en diversos productos agropecuarios.

En el Paquete Económico para 2018, la Secretaría de Hacienda señala que “aunque el ajuste en los precios (de los combustibles automotrices) se transmitió a la inflación, se espera que el efecto sea temporal y que el siguiente año ésta converja al rango objetivo del Banco de México”, que es 3.0 por ciento.

“El gran riesgo que hay para la inflación es la convergencia hacia niveles más bajos, no solamente a finales de este año, sino al siguiente”, advierte Alejandro Padilla, director de Estrategia de Mercado de Banorte.

Este grupo financiero espera que la inflación termine el año en 6.4 por ciento contra una expectativa anterior de 6.2 por ciento.

Además, mantiene su estimado de inflación para el cierre de 2018 en 3.8 por ciento anual.

En la Encuesta Citibanamex de Expectativas, las previsiones de inflación general del consenso de analistas para el cierre de 2017 y 2018 son de 5.5 y 3.7 por ciento anual, respectivamente.

“Hay muchos factores que se han dado en las últimas semanas, sobre todo climáticos, que pueden afectar la inflación en el país y que nos hacen pensar que la convergencia hacia niveles más bajos puede ser un poco más lenta”, dice Padilla.

“Eso tiene implicaciones bien importantes de política monetaria, porque probablemente el Banxico opte por una estrategia mucho más conservadora y mantenga su tasa de interés en 7.0 por ciento por más tiempo”, añade el estratega de Banorte.

La expectativa del mercado es que el próximo movimiento del Banco Central será un recorte de la tasa de referencia, pero hasta agosto de 2018, después de las elecciones presidenciales.

Javier Guzmán, subgobernador del Banxico, dijo la semana pasada que “ante un escenario de gran incertidumbre y la posibilidad de eventos que implican un alto riesgo para la inflación, la política monetaria debe extremar la cautela”.

Más aún, alertó el banquero, “es indispensable no soslayar que existen escenarios en los que esto podría requerir de aumentos adicionales de la tasa de interés”.

Lo dicho por Guzmán confirma que aún es pronto para empezar a anticipar un recorte de la tasa de referencia en el país y que, probablemente, el primer movimiento de baja no se dará en agosto de 2018, sino después.

Correo: vpiz@elfinanciero.com.mx

Twitter:
@VictorPiz

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