Opinión

Usos mixtos en pleno

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Performa

De los más de 100 proyectos representativos de la nueva era de la inversión inmobiliaria ubicada en las principales ciudades del país, más de la mitad se ubican en el rango de los usos mixtos.

El tema no es menor, si se considera que el centenar de proyectos que actualmente se edifica representa levantar más de 35 millones de metros cuadrados y una inversión que supera los 12 mil millones de dólares.

Esta fórmula detonada por la escasez de reserva territorial redimensionó la estructura de los elementos que integran los megaproyectos con los cuales, los inversionistas buscan mejorar las proformas financieras y generar mayor competitividad en el mercado.

El uso mixto, es la herramienta perfecta para integrar principalmente de manera vertical la nueva oferta inmobiliaria. Algunas de las principales fórmulas combinan residencial, oficina y áreas comerciales, aunque otros apuestan por la hotelería, suites de lujo, espacios de oficinas y pequeñas superficies comerciales que les dotan de servicio.

Sin embargo, pese a su popularidad entre inversionistas del negocio inmobiliario, ésta fórmula enfrenta un reto y se relaciona con los usos que la autoridad urbana reconoce en su sistema normativo para darles cabida, en planes antiguos que no consideraban ésta fórmula.

Conforme pasa el tiempo, su inclusión a los circuitos urbanos acompaña otros retos como el propio diseño arquitectónico, la administración de los flujos y la restricción de accesos que favorece la convivencia de distintas poblaciones. Lo que actualmente observamos en los precursores del modelo como Reforma 222, Arcos Bosques, Antara y el Centro Santa Fe, que edifica su tercera etapa, es apenas el inicio de una tendencia que llegó para quedarse.

La efectividad de su aplicación, atraviesa en mercados desarrollados por otras etapas que marcan tendencias, pero para algunas zonas del país como la Ciudad de México, es un formato que también ha venido a solucionar el reciclaje urbano, en particular de las extintas áreas industriales que aún prevalecen a la espera de nuevas inversiones.

Su rentabilidad entonces demuestra que la inercia que actualmente se vive en distintas ciudades, está rebasando la capacidad de gobiernos para crear el marco que de cabida a estos gigantes inmobiliarios.

Ahora bien, para los grupos de inversión el modelo es un verdadero reto, dado que la gestión y armado financiero demandan tiempos y ritmos distintos a los de inmuebles de uso unitario.

Sea cual sea la razón, el uso mixto que esta mañana discutirán a profundidad en el International Council of Shopping Center (ICSC), el titular de SEDUVI con Miguel Ángel Piñones de Gigante Grupo Inmobiliario, Víctor Legorreta socio de Legorreta + Legorreta y Javier Sordo de Grupo Sordo Madaleno, es razón suficiente para recordar la flexibilidad con que el negocio se transforma.

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