Opinión

Urge rescatar al PAN


 
 
Había planeado escribir de otro asunto, pero los hechos en torno a la profunda crisis que vive el Partido Acción Nacional me obligaron a cambiar de idea.
Haciendo un ejercicio simple de percepcion no resulta extraño relacionar términos como fraude electoral, acarreos, corrupción, malos manejos, enriquecimiento inexplicable, tribus, impunidad y otros con miembros o gobiernos del PAN. Palabras que antes eran sólo usadas para calificar o describir a priístas, perredistas o sus gobiernos.
Hoy, el pleito intestino en el PAN es por el control de 200 millones de pesos anuales que manejan sus senadores. Por el poder de negociación con el gobierno del presidente Peña Nieto y por el control del partido que tendrá elecciones internas a fin de año.
No son pocas las voces panistas que hablan de una profunda crisis de valores e identidad en el partido. Luis Felipe Bravo Mena, uno de los pocos y respetables ideólogos panistas que quedan, fue lapidario. La definió como una 'vulgar' y 'baja' lucha por el dinero.
El PAN tiene un débil y cuestionadísimo presidente nacional que perdió la Presidencia de la República, pactó con el nuevo gobierno y atiza la lucha por el poder entre las tribus panistas.
Por si fuera poco, destituyó como coordinador en el Senado a Ernesto Cordero, ex secretario de hacienda y quien era 'el hombre fuerte' del ex presidente Calderón para sucederlo en Los Pinos. Colocó en su lugar a Jorge Luis Preciado, un senador incondicional, sin presencia, sin el respeto de sus compañeros, pero manejable.
Históricamente las luchas internas en el Partido Acción Nacional habían sido por la defensa de sus principios y sus ideas. Así ganaron el enorme respeto moral que hasta hace unos años tenían.
Hoy, los panistas luchan entre sí por el dinero del presupuesto público que manejan. Por poder, negocios, favores e impunidad. Y eso, respetado lector, los hace igual de vulgares y bajos como los priístas y perredistas a los que tanto criticaron.
¿Sabrán los dirigentes del PAN que los ciudadanos ya se dieron cuenta de eso? Deberían, porque las muestras están ahí desde hace tiempo y son muy claras. Sólo hay que recordar que han sufrido derrota tras derrota en las urnas. Han perdido gubernaturas, presidencias municipales, diputaciones. Después del triunfo arrollador de Vicente Fox en el año 2000, lograron mantener la Presidenca de la República con un margen de suspiro en 2006, para luego perderla y caer a un lejano tercer lugar en 2012.
México necesita al PAN. Pero un PAN fuerte, respetado, que sea un verdadero contrapeso y alternativa política para quienes nunca comulgarán con el PRI o con el PRD. Que tenga la solidez moral de sus fundadores y sepa adaptarse a los nuevos tiempos.
No se dan cuenta, o no quieren, de que su debilidad fortalece al PRI y hace cada vez más influyente al PRD. El PAN tiene que ser el 'fiel de la balanza' entre quienes todo lo ven mal y se oponen por sistema, y quienes todo lo ven bien, aunque sepan que no es así.
Tal parece que la avaricia y ambición de algunos panistas es más fuerte que su razón de ser como partido.
Ellos tienen la palabra.
Hasta el miércoles.
@Cachoperiodista