Opinión

Urge que EPN se sume
a los ciclistas

 
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Ciclista. (Cuartoscuro)

Esta es una nación que utiliza mucho los símbolos. La semana pasada el viaje de Francisco a México permitió un registro de numerosos gestos del Pontífice que fueron simbólicos: su salida constante del protocolo en sus trayectos fue tan común que hasta dejó de ser noticia. Sus silencios también fueron simbólicos.

El exjefe de gobierno de la Ciudad de México, Marcelo Ebrard (apestado por el desastre de la Línea 12 del Metro), usaba constantemente símbolos. El más notorio fue el uso constante de la bicicleta junto con su equipo de trabajo para llegar a trabajar. Sea lo que sea, pero fue durante su administración que se encendió el deseo de miles de capitalinos de utilizar este vehículo como una alternativa al auto y al transporte masivo.

El presidente Peña no es tan proclive a la utilización de símbolos para inspirar conductas. Prefiere las instituciones. No obstante ello, no estaría por demás que evaluara la posibilidad de ejecutar ciertas actividades que simbólicamente representen un cambio de conducta e inspiren a varios mexicanos a adoptar nuevas formas de convivencia cívica. Con que un solo mexicano se motive a dar un paso evolutivo positivo tras observar al presidente, puede valer la pena.

El ciclismo es un territorio neutro que el presidente puede enarbolar como nueva forma de convivencia cívica nacional. De hecho, el secretariado técnico del Consejo Nacional para la Prevención de Accidentes de la Secretaría de Salud publicó hace unos días el documento “Más ciclistas, más seguros: guía de intervenciones para la prevención de lesiones en ciclistas urbanos”. Este es quizás el primer documento del gobierno federal que reconoce que nuestro país “enfrenta un gran reto de salud pública como consecuencia de las lesiones generadas por la inseguridad vial”, mientras reporta el número de muertes y de lesionados en bici (con números muy viejos, por cierto). El documento incluso reconoce que no hay datos confiables, pero refiere que, en promedio, hubo más de seis mil 300 accidentes con ciclistas involucrados en el período 2017-2012 y 168 defunciones de ciclistas cada año. No hay datos más recientes en el reporte.

El documento reconoce que sólo  0.2 por ciento del presupuesto de inversiones federales en movilidad se destinó a infraestructura ciclista.

¿Qué necesitamos? ¿Que se hagan muchos más foros con la llamada “Visión Cero” que atiendan decenas de ciclistas de los que ya están convencidos? ¿Otra estudiante muerta icónicamente en Paseo de la Reforma? No. Lo que se requiere es que millones de mexicanos vean en la TV cómo el presidente y muchos miembros de su gabinete se suben a bicicletas y las usan para algo sencillo: un paseo, llegar al trabajo, una vuelta recreativa.

Twitter: @SOYCarlosMota

Correo: motacarlos100@gmail.com

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