Opinión

Unidos hasta la muerte

 
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Congreso

Siempre el tercer periodo de sesiones en ambas cámaras es el más complicado para alcanzar acuerdos que posibiliten la aprobación de los dictámenes que dan origen a las leyes. Entre la sucesión presidencial y las gubernaturas que están en juego, así como la renovación del Congreso federal y los locales, pues se contamina todo el trabajo legislativo.

Ahora lo vemos con el desencuentro que existe entre el PRI y el PAN que surgió a raíz de los resultados electorales de Coahuila, lo que ha provocado que el presidente de los azules, Ricardo Anaya, esté más preocupado por temas personales que por los pendientes que existen en el Poder Legislativo, y que son de gran relevancia para el país.

No son buenos los augurios para el siguiente periodo de sesiones de la LXIII Legislatura, empero existe la figura del 'mayoriteo' y de la Iniciativa Preferente, que puede ejercer el presidente de la República.

El PRI con el Verde, Nueva Alianza y Encuentro Social llegan a la mágica cifra de 266 diputados, que con creces alcanzan la mayoría simple, que son 251; entonces no dudemos que el mayoriteo se aplicará en aquellos dictámenes que no requieren votación de dos terceras partes.

A días de que inicie el último año de ejercicio de la actual Legislatura del Congreso de la Unión, los temas que conformarán las agendas de los diferentes grupos parlamentarios han comenzado a definirse, y junto con ellas empiezan a vislumbrarse las alianzas que habrán de darse rumbo a tiempos político-electorales, como es el caso de aquella que buscan conformar el PAN y el PRD bajo la fórmula de un Frente Amplio Opositor al gobierno.

El partido en el gobierno, el PRI, por su lado manda mensajes a sus aliados del PVEM y Nueva Alianza para juntos continuar apoyando las iniciativas enviadas por el Ejecutivo federal, y en esa misma ruta hacer frente al proceso de la sucesión presidencial, la renovación de los 128 senadores y 500 diputados federales, entre otros cargos en disputa en 2018.

En el caso de panistas y perredistas hasta el momento todo lo que hagan o dejen de hacer son especulaciones, algo así como rounds de sombra en el box, porque mientras no se pongan de acuerdo en las formas y alcances del posible maridaje nada tienen seguro, ni en lo legislativo ni en lo político-electoral.

En donde las cosas andan más que claras es en las filas de los verde ecologistas y los aliancistas, pues sus coordinadores parlamentarios en la Cámara baja, Jesús Sesma y Alfredo Valles, respectivamente, han reiterado que desde el Legislativo sus partidos siguen firmes con su apoyo total a la gestión gubernamental que encabeza Enrique Peña Nieto, al asegurar que en la presente administración el PRI-gobierno ha impulsado programas surgidos en sus filas en materia de ecología y educación.

Los verdes, por ejemplo, dieron la pelea en el impulso del cuidado y respeto a nuestro ecosistema, siempre defendiendo un trato digno a los animales; en tanto que los aliancistas han sido punta de lanza en el nuevo modelo educativo, y no se duda que en materias como el de seguridad interna y Mando Único o mixto policial, apoyarán las propuestas del Ejecutivo federal.

Así las cosas en el Legislativo, en tanto para unos grupos parlamentarios la alianza es una búsqueda, para el PRI-PVEM-Nueva Alianza-PES el trabajo legislativo es tal cual lo describió el presidente Enrique Peña Nieto, de cierre de filas y de unidad, o lo que es lo mismo, juntos hasta la muerte.

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