Opinión

UNAMOS, un vehículo para el poder ciudadano

 
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Ciudadanos emiten su voto en la Ciudad de México

El día de ayer se presentó en el museo “Memoria y Tolerancia” de la Ciudad de México, un esfuerzo de jóvenes liderados por Ricardo Escorihuela Rascón que pretenden poner un gran grano de arena para dar voz a la ciudadanía que no encuentra identificación ni representatividad en los partidos políticos tradicionales.

Queda evidenciado que el impacto de los candidatos independientes en las pasadas elecciones del cinco de junio fue muy limitado y no despertaron el entusiasmo que se esperaba entre un electorado antisistema que responde a corrientes e inquietudes auténticamente ciudadanas que no son recogidas por la soberbia y desdén propio de la clase política tradicional.

Es así que Escorihuela se dio cuenta de la gran necesidad de dar voz a los ciudadanos que tengan algo que aportar, algo bueno, algo valioso y surgió la plataforma UNAMOS que tiene como una de sus finalidades, que el país se entere de lo que hacemos los ciudadanos sin compromisos políticos y con la única intención de dar a conocer que en México, también pasan cosas buenas, que también hay mexicanos dignos que quieren cambiar al país y tienen propuestas para ello.

La realidad es que este ejercicio ciudadano habrá de multiplicarse –previsible y deseablemente- en los meses por venir. Existe un gran porcentaje de la población que está harta de la clase política y de los partidos políticos en general y al no encontrar opciones nuevas, mejor optan por el abstencionismo. La lectura que hacen los líderes de las opciones actuales es errónea. Los partidos políticos siguen vivos después del 5 de junio porque cuentan con un voto duro que les seguirá pase lo que pase o digan lo que digan, pero además porque un alto porcentaje de la población prefiere abstenerse de votar, en vez de emitir un sufragio que piensan favorecerá a una clase política desprestigiada, corrupta y en la que ya no se distingue a unos de otros. Hay mucha gente que considera que da lo mismo por quien votar, al final, todos son iguales.

El caso más patético y ejemplificativo de lo que aquí se expone, es el llamado constituyente de la Ciudad de México. Sólo salió a votar el veintiocho por ciento de los electores, en un abstencionismo sin precedentes.

¿Y cómo reaccionaron los partidos ante este hecho? Como siempre lo hacen, les importa madres que no tengan legitimidad sus diputados, lo que les importa es que consiguieron lugares en un constituyente carente de sustento ciudadano. Por eso, es que la participación ciudadana libre de clientelismos es fundamental ante una clase política miope y alejada de la realidad nacional.

El empoderamiento de la gente se convierte en México en una necesidad nacional, pero mientras sigamos siendo uno de los países con menor participación social en grupos no gubernamentales (comités vecinales, asociaciones de padres de familia, defensa del medio ambiente, asociaciones culturales, etc.), no es factible que el ciudadano logre comprender que el ejercicio del poder político debe de pasar siempre por el tamiz social.

Una sociedad bien organizada es menos vulnerable a la manipulación y al clientelismo de los partidos, y es por eso que iniciativas como UNAMOS deben ser aquilatadas y replicadas en cada rincón del país, para que dejemos de ser rehenes de los políticos y del statu quo y podamos lograr un país en que el poder auténticamente radique en la gente, en el pueblo del Estado y en que las políticas públicas, busquen beneficiar al ciudadano y no a las cuentas de banco de políticos corruptos, de los que la gente ya está harta. UNAMOS habrá de ser un parteaguas en esta lucha ciudadana y sin duda ayudará al cambio nacional. Enhorabuena.

Twitter:@carlosjaviergon

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