Opinión

Una revolución en las telecomunicaciones


¿Qué cambios son los que veremos en la industria de las telecomunicaciones con las reformas que aprobaron los diputados?
 
Todavía hay diversos elementos de incertidumbre, mientras no exista legislación secundaria que concrete las normas y metas planteadas por la reforma; pero sin duda se va a producir una revolución en la industria, que probablemente ni siquiera imaginamos.
 
Van algunos trazos:
 
1) La fracción tercera del artículo octavo transitorio de lo que sería el decreto de reforma constitucional establece que en un plazo de 6 meses tras la conformación del Ifetel, deberán declararse los agentes dominantes y establecer las medidas para evitar que se afecte la competencia.
 
Esto podría incluso abarcar la obligación de venta de activos, de acuerdo con lo que ya está establecido en la Ley Federal de Competencia Económica.
 
Así que bien podría obligarse a América Móvil a vender parte de sus operaciones en México o a Televisa a separarse de alguno o algunos de sus canales de televisión.
 
2) Al permitirse la inversión extranjera hasta de 100% en telecomunicaciones y con el nuevo marco legal vigente, es altamente probable que algunos jugadores extranjeros puedan entrar en las próximas licitaciones del espectro.
 
No sería remoto que un par de grandes jugadores mundiales, sobre todo de la telefonía, pudieran entrar a competir al mercado mexicano en los siguientes  2 o 3 años.
 
3) El incentivo para licitar por alguna de las 2 cadenas de televisión abierta que se van a crear será más alto que en el pasado, debido a 2 hechos: El primero es el must carry must offer, que dará a los nuevos competidores, de entrada, alrededor de 13 millones de suscriptores a los que llegará su señal desde el primer día que se ponga al aire.
 
El segundo es la obligación que se fija para subsidiar la instalación de decodificadores que permitan la mayor cobertura posible cuando se dé el apagón analógico en diciembre de 2015; es decir, en sólo 2 años y 9 meses.
 
Esto conducirá a que la real competencia por los televidentes ocurra en materia de contenido más que de infraestructura.
 
4) Las concesiones únicas que habrán de establecerse permitirán que Telmex pueda ofrecer el servicio de televisión restringida. Aunque se habla de que sería uno de los postores por la televisión abierta, quizás simplemente con el uso de su red para entregar video pueda tener una cobertura suficientemente amplia para no requerir competir en radiodifusión.
 
Pero será virtualmente un hecho que Carlos Slim va a competir en el mercado de la televisión.
 
5) Con la desagregación de la red local, las empresas de telecomunicaciones podrán competir de manera mucho más directa con Telmex, y el hecho de estar obligado a compartir la red, incluyendo 'la última milla', hará que la competencia por los usuarios sea mucho más intensa, lo que deberá reflejarse en calidad y precio.
 
6) Los cambios en los procedimientos judiciales para que la búsqueda de la suspensión ya no sea un recurso de uso regular para saltarse las disposiciones de la autoridad, modificarán completamente la manera de competir. Mala noticia para los despachos de abogados que vivían de los litigios.
 
7) De pasada, la reforma de las telecomunicaciones le da un poder extraordinario a la Comisión Federal de Competencia Económica, fuera del ámbito de las telecomunicaciones. Con ello, es de esperarse una Comisión con más dientes a partir de los tipos penales que van a crearse y de los tribunales especializados que se conformarán. Va a ser mucho más difícil establecer barreras de entrada en diversos sectores de alta concentración, como hoy existen.
 
Y, más allá de esos cambios, si se hace bien una reforma energética, habrá otra revolución que cambiará al país por completo en los próximos años.
 
Pero ése ya es otro tema que próximamente abordaremos.
 
enrique.quintana@elfinanciero.com.mx