Opinión

Una negociación indeseable

  
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Tres autobuses de la empresa Parhikuni fueron incendiados este martes en la comunidad de San Juan Tumbio por maestros de la CNTE, así como por pobladores y normalistas. (Cuartoscuro)

Si la secretaría de Educación Pública negocia los contenidos del nuevo modelo educativo con la CNTE, se habrá perdido todo el espíritu de la reforma y estaríamos dando un condenable salto hacia atrás.

La recuperación de la rectoría del Estado en materia educativa sería letra muerta, y no sin argumentos podríamos decir que estábamos mejor con Elba Esther Gordillo.

¿Cómo que los vándalos se reúnen con las autoridades de la SEP, en una mesa de diálogo, para negociar los contenidos del nuevo modelo educativo?

Si es para escucharlos, está bien. Pero poner sobre la mesa de acuerdos los temas académicos sería la capitulación completa del Estado ante un nutrido grupo de barbajanes.

La CNTE es un sindicato, y por tanto su tarea es defender y promover los derechos laborales de sus agremiados, pero no puede imponer los contenidos de lo que se les va a enseñar a los alumnos.

Los estados donde opera la CNTE: Oaxaca, Chiapas y Michoacán son los que peores resultados tienen en desempeño académico y los que menos horas de clases tienen al año.

Uno de los principales puntos del pliego petitorio de la CNTE es la liberación de maestros que están presos por secuestrar a los sobrinos de un conocido dirigente empresarial en Oaxaca. Los tuvieron en cautiverio en un tubo de cemento por más de cien días.

Por la liberación de los plagiarios paran clases y golpean a la policía.

¿Esos son los que van a discutir con SEP los contenidos del nuevo modelo educativo para la enseñanza básica?

Sólo ayer martes, mientras autoridades de la SEP discutían temas académicos con líderes de la CNTE en Gobernación, sus bases rodearon el Congreso de Guerrero, lo clausuraron con todo y legisladores locales adentro, en demanda de 'diálogo'.

En Michoacán tomaron la carretera Pátzcuaro-Uruapan y quemaron cuatro autobuses de pasajeros, nuevecitos. Tienen varados 125 trenes (trenes, no vagones) que no pueden moverse.

Cerraron y 'clausuraron' las oficinas el Instituto Nacional de Evaluación Educativa, en la capital de Oaxaca.

En Chiapas bloquearon carreteras.

Y en Acapulco cerraron la costera Miguel Alemán en ambos sentidos.

Todo eso hacían mientras sus líderes, que les ordenan cometer tales actos vandálicos, discutían en Gobernación con las autoridades de la SEP sobre contenidos educativos.

¿Nos hemos vuelto locos todos?

Durante las negociaciones con la SEP, el que lleva la voz cantante por parte de la representación de la CNTE es el rector de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, Hugo Aboites.

El señor Aboites, antiguo agitador sindical, dirige la universidad creada por López Obrador, a la que se ingresa no por conocimientos, sino por medio de una rifa. Y los profesores de licenciatura no necesariamente deben tener un título de… licenciatura.

Por su nulo rigor académico, la universidad de AMLO no tiene reconocimiento de la SEP, pero su rector es el interlocutor para discutir los contenidos de la nueva propuesta pedagógica para la enseñanza básica.

Está bien que negocien intensidad de premios y castigos en la evaluación docente, o regionalizar las pruebas. Todo sea por la estabilidad del país. Pero si transigen en contenidos con la CNTE, entonces el último que apague la luz en esa secretaría.

Twitter: @PabloHiriart

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