Opinión

Una idea eficaz en pro de la lectura


 
En palabras de Jorge Luis Borges, todos los inventos del hombre son extensiones de su cuerpo. Sólo el libro es extensión de la imaginación y la memoria. Por eso es el invento más asombroso. Quizá el secreto esté en los verbos.
 
Primero hay que alfabetizarse, saber unir vocales y consonantes; después llegan la comprensión y el aprendizaje, la conmoción, el pasmo, imágenes y conceptos para la sonrisa, la indignación, el llanto o la aprehensión de ideas, el debate, la vivencia que cabalga en la llanura interior.
 
Todos, una vez alfabetizados, podemos leer libros. Sólo unos cuantos lo hacen.
 
De acuerdo con los datos más reciente de la UNESCO (2012), México ocupa el lugar 107 de una lista de 108 países estudiados. Sólo 2 de cada 100 mexicanos tiene el hábito de la lectura, en tanto que el promedio de libros leídos en el país por habitante en un año es de 2.8.
 
Es oportuno reflexionar ahora sobre lo que está haciendo Panamá, esfuerzo difundido con motivo del VI Congreso Internacional de la Lengua Española, que se celebra en ese país y que hoy concluye.
 
¿Qué están haciendo en Panamá, en donde el promedio por habitante es de un libro al año?
 
En 2011, los profesores panameños le propusieron al Ministerio de Educación cambiar las estrategias de enseñanza del idioma y de la promoción y fomento de la lectura. Querían ser actores del mejoramiento y uso de las herramientas tecnológicas y nuevas didácticas para la enseñanza del idioma.
 
El Programa, de alcance nacional, se llama Rednade y tiene, entre otros objetivos, el de promover la lectura.
 
¿Cómo lo hace? Se trata de leer a partir de lo que se escribe. Los profesores de la escuela Carlos A. Mendoza, del distrito de San Miguelito, Ciudad de Panamá, empezaron por pedir a sus alumnos que escribieran cuentos y que los leyeran en clase.
 
“Leemos aunque sea por curiosidad, por saber lo que cuenta un compañero de al lado, o de otro que es como uno y está al otro lado del Canal”, dice a El País Patricia, de ocho años, del Círculo de Lectores de esta escuela.
 
En 2012, Rednade convocó a un concurso de cuento. La respuesta, medio millón de cuentos; con los mejores, se editó un volumen que es hoy el primer libro de lectura en todas las escuelas.
 
En este año el tema fue Escribe un cuento en familia, con tres categorías: estudiantes, docentes y padres de familia, y la respuesta fue de 790 mil cuentos de estudiantes, 15 mil de docentes y 17 mil de padres de familia, para un total de 822 mil. Y esto… ¡en un país de tres millones y medio de personas!
 
Con las acciones pertinentes, la convocatoria cercana y la participación de más de mil profesores, lograron que uno de cada cuatro panameños escribiera un cuento.
 
Puede pensarse que estos miles de autores ya son lectores o lo serán muy pronto. Empezaron por interesarse en lo que escribían sus compañeros, por escribir ellos mismos sus historias, y probablemente, avanzarán hasta leer a grandes autores.
 
Todavía no se conocen los resultados de este esfuerzo de escribir para leer, pero la idea merece una oportunidad. ¿Y si comenzamos?