Opinión

Una diferencia de 2 millones de mexicanos


 
 ¿Cuántos habitantes tiene realmente en México?
 
Hace unos días apareció un dato del Consejo Nacional de Población (Conapo), estimando 118.4 millones de personas en el país para 2013.
Ese dato contrasta con los 112.3 millones que reportó el Censo de 2010.
 
La tasa implícita de crecimiento para el periodo 2010-2013, según estas cifras es de 1.76% anual en promedio, aproximadamente la misma que se reportó en el periodo 2005-2010.
 
Sin embargo, en realidad la estimación de población que se utiliza para cálculos oficiales no es la de Conapo sino la que elabora trimestralmente el INEGI, a partir de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).
 
De hecho, ese cálculo es el que se utiliza para determinar las participaciones a las entidades federativas, cuya fórmula, por ley, incluye el número de habitantes de cada estado.
 
La estimación más reciente del INEGI nos señala que en el primer trimestre de este año éramos en el país 115.97 millones de habitantes.
 
Si no ocurre nada extraordinario, cuando se haga la proyección para el segundo trimestre, la cuenta revelará 116.3 millones de personas habitando el país o poco más.
 
Note que esta cifra es 2 millones inferior a la que estima la Conapo.
 
Es curioso que dos instituciones públicas difieran tanto en el cálculo de un dato tan esencial.
 
A mi parecer, parte del problema deriva de los cálculos realizados en 2005.
 
Al comparar las cifras del Censo 2010 con los del Conteo de 2005, se detecta extrañamente una aceleración del ritmo demográfico en la segunda mitad de la década pasada.
 
La tasa de crecimiento de la población fue de 1% para 2000-05 y dio un salto a 1.8% en 2005-10.
 
No existe ninguna explicación satisfactoria para este cambio. Ni siquiera suponiendo el regreso masivo de mexicanos.
 
Los datos oficiales indican que la población aumentó a un promedio de 1.15 millones por año entre 2000 y 2005, y la cifra pasó a 1.81 millones entre 2005 y 2010. Hubiera sido necesario el retorno neto de 660,000 mexicanos por año para explicar esa diferencia. No hay estadística que lo sustente.
 
Creo que el problema más bien radica en algunas deficiencias del conteo de 2005, que probablemente subestimó la población.
 
Si tomamos la década completa y comparamos los datos del 2010 con los del 2000, el ritmo es de 1.4%, que se compara con el 1.8% de la década anterior, y que define una tendencia mucho más consistente.
 
Los datos que el INEGI actualiza a través de la ENOE suponen un crecimiento de 1.2% anual promedio para el periodo 2010-2013, lo que resulta más consistente con las tendencias de largo plazo y con las evidencias que todos observamos respecto a menos fecundidad y familias más pequeñas.
 
No hay evidencias para pensar que el crecimiento de la población se aceleró en los años recientes.
 
Lo que es un hecho muy claro es que hay un cambio en la composición demográfica y estamos ya en la etapa en la que puede empezar a cosecharse el 'bono demográfico'.
 
En 1980 llegamos al nivel más elevado de dependencia económica. Había un dependiente económico por cada persona en edad productiva.
 
Hoy existe un dependiente económico por 1.8 personas en edad de trabajar. Esa circunstancia se presenta una sola vez en la historia demográfica y no se vuelve a repetir. Podemos tener adultos mayores con mejor calidad de vida en 20 o 30 años.
 
Pero si no aprovechamos la oportunidad, se nos va a ir para siempre y a la vuelta de dos o tres décadas podríamos enfrentar un cuadro de población avejentada y empobrecida.
 
¿Por qué optamos?
 
 
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