Opinión

Una búsqueda engañosa para los republicanos

Hank Paulson, el exsecretario del Tesoro, escribió recientemente para The New York Times una columna de opinión muy lamentable sobre el cambio climático. Debemos actuar, declaró, de la misma forma en que actuamos para contener la crisis financiera.

Es una analogía dudosa: en 2008 la crisis avanzaba rápido, y gente como el Sr. Paulson podía advertir creíblemente que a menos que Estados Unidos actuara, toda la economía mundial se vendría abajo en cuestión de días. Mientras tanto, el cambio climático es lento pero inexorable, con enorme inercia; para cuando se vuelva innegable que hay una crisis, será muy tarde para evitar la catástrofe.

Pero eso no es lo lamentable respecto al artículo del Sr. Paulson. No, lo triste es que imagina que hay alguien escuchando en el partido que aún considera suyo. Aterrice Sr. Paulson: el Partido Republicano que se imagina, el que respeta la ciencia y que incluso está dispuesto a considerar intervenciones gubernamentales amigables con el mercado como los impuestos al carbono, ya no existe. Las riendas del poder ahora descansan firmemente, irreversiblemente, en manos de hombres que creen que el cambio climático es un engaño tramado por científicos liberales para justificar al gobierno grande, y que se niegan a admitir que se pueda llegar a justificar la intervención gubernamental para corregir fallas del mercado.

Dado el estado actual de la política estadounidense, la acción climática depende por completo de los demócratas. Con un demócrata en la Casa Blanca, tuvimos cierto movimiento vía acción ejecutiva; si los demócratas eventualmente recuperan la Cámara de Representantes, podría haber más.

Si el Sr. Paulson cree que puede apoyar a los republicanos y al mismo tiempo pugnar a favor de la acción climática, se está engañando.