Opinión

Un tango

Gil ha tomado una decisión importante: vender una parte del amplísimo estudio para no ser preponderante entre los estudios de gran amplitud y así participar con libertad constitucional en las adquisiciones de nuevos espacios. De acuerdo con el IAE (Instituto de Amplísimos Estudios, por sus siglas en español), para dejar atrás la preponderancia (gran palabra), Gil venderá una parte del amplísimo. Así se lo han explicado a Gilga los consultores de Signum Research. Gilga no deja de pensar que se trata de una maniobra de la mafia en el poder, pero ni hablar. Esta información se dio a conocer después del cierre de la Bolsa Mexicana de Valores pues Gamés no ha querido desestabilizar los mercados. ¿Cómo la ven? Sin albur.

Holanda

Después de la pesadilla de Belo Horizonte quedaba otro encuentro de los grandes: Holanda vs Argentina, el último juego antes de la final de la Copa del Mundo. Holanda mandó al campo a sus mejores hombres. El principio de exclusión de Holanda ha llegado al borde del abismo: en 74, los holandeses deslumbraron al mundo y perdieron con Alemania; en 78, en un Mundial organizado por un grupo de criminales en el poder, Holanda enfrentó en la final a Argentina, según informa su periódico El País, con siete de los jugadores que habían perdido en Munich cuatro años atrás: Jongbloed, Krol, Jansen, Neeskens, Han, Rep y Resenbrink. Holanda abandonó Buenos Aires sumida en la tristeza, como cuando alguien se acerca a la felicidad y la pierde para siempre.

En 2010, Holanda llegó a la final contra España en una prórroga de toma y daca y aquel duelo, frente a frente, entre Robben y Casillas en el cual el entonces mejor arquero del mundo se llevó la victoria. Estos son los veteranos en los cuales Van Gaal soporta al equipo, jugadores holandeses de 30 y 31 años: Robben y el pasado médico en su espalda; Sneijder, recobrado por Van Gaal del retiro en el Galatasaray; Van Persie, desempacado en Brasil después de varias lesiones y tragos amargos en el Manchester United; Kuit, que acompaña a la delantera y resuelve explosivamente, y Huntelaar, un suplente capaz de esperar y cazar en los últimos minutos a la presa, como lo hizo ante México.

Argentina

Guiada por Messi, la Selección Argentina hizo una parada en semifinales ante Holanda. Los argentinos no hicieron demasiado para merecer la final, si acaso apenas lo suficiente. En un partido más bien infame, de bostezo y sueño súbito, sin Messi y sin Robben, en la prórroga, el juego despertó unos minutos. Con todo, Argentina dio su mejor juego, ordenada atrás y con un medio campo como caja fuerte con Mascherano, Rodríguez, Biglio y Gago en algunos casos. Garay, Zabaleta y Demichelis, Rojo y Fernández cerraron filas en la retaguardia. Arriba no fueron brillantes, tres jugadores brillantes: Higuaín, Palacio, Agüero y Lavezzi. Messi se cuece aparte y es capaz de hacer cualquier cosa, de una locura, de algo irrepetible, de un golpe genial, aunque guardó la magia para otro día.

En penales, el portero Romero atajó dos disparos y puso a Argentina en la final. Como en el 78, Argentina se ha impuesto a Holanda. Gamés recuerda a Kempes, Ardiles, Passarella, Tarantini, Bertoni, Kempes y Luque. El equipo argentino de México 86 espera noticias a través del tiempo, un mensaje del futuro: Pumpido, Batista, Zelada, Olarticoechea, Valdano, Maradona. Los penales cada vez desesperan más a Gilga, una monserga del azar, un desprendimiento de la fatiga y la desesperación.

La final


Un juego más: Argentina vs Alemania. El tren alemán, a gran velocidad, podría arrollar a Argentina. Si existiera algo parecido a la psicología, después de anotarle siete goles a Brasil, los alemanes serían capaces de cualquier cosa, incluso de nulificar a Messi, de socavar (gran palabra) a la defensa argentina, de meter a los delanteros en una bolsa y tirarlos al mar.

La máxima de Einstein espetó dentro del ático de las frases célebres: “El azar no existe; Dios no juega a los dados”.

Gil s’ en va