Opinión

Un 'secuestro' ignorado por los mercados


 
El viernes comenzó el 'secuestro' del presupuesto de Estados Unidos. ¿Cuál es el efecto real que tendrá en la economía?
 
Los mercados bursátiles han ignorado de facto el recorte presupuestal ya decretado por el gobierno de Barack Obama y han reaccionado a otras noticias.
 
En los 2 días hábiles de aplicación del 'secuestro', el índice Dow Jones subió 0.5%.
 
Sin embargo, los efectos del recorte ya han sido visibles; por ejemplo, en algunos retrasos en aeropuertos o aduanas.
 
Se espera que el impacto se vaya haciendo sentir en otros ámbitos de la economía real a lo largo de las próximas semanas, o quizás en el curso de un par de meses.
 
¿Cuál es la razón por la que los inversionistas -generalmente mejor informados que el promedio de la gente- están despreciando el impacto de estas medidas?
 
Creo que la mayor parte ha asumido como más importantes algunas señales positivas que se han dado en el comportamiento de la economía.
 
Una de ellas tiene que ver con el comportamiento del consumidor. A pesar de que en enero el ingreso personal tuvo una caída de 3.6% a tasa anual (afectado por los ajustes impositivos aplicados a partir de ese mes), el gasto del consumidor creció 0.1%.
 
Otro indicador que apunta a que la gente sigue gastando es el correspondiente a las ventas de autos en febrero, cuyos datos se dieron a conocer ayer, y que registra un crecimiento de 3.7% en las adquisiciones de vehículos.
 
Pareciera que la economía de Estados Unidos y el comportamiento de los consumidores se resisten a marcar una tendencia a la baja.
 
La capacidad de adaptación del sector productivo estadounidense, especialmente la industria, se ha probado muy grande.
 
Y pareciera que en los mercados se valora más esta fuerza estructural de la economía de Estados Unidos que el impacto de la reducción de gastos por parte del gobierno.
 
Hay que tomar en cuenta que, por ejemplo, el escenario de energía barata por un plazo largo ha cambiado significativamente la capacidad competitiva de múltiples sectores de la industria en Estados Unidos.
 
El precio del gas natural, sólo por citar un caso, se ubica en 3.4 dólares por millón de BTUs.
 
En Europa ese precio puede ser 3 veces mayor.
 
Uno de los efectos del gas barato es que la electricidad también puede mantenerse sin alzas. El precio promedio de la electricidad industrial en EU el año pasado fue de 6.7 centavos de dólar por kilowatt/hora. Este nivel es 1.9% inferior al que se registró en 2008, hace prácticamente un lustro.
 
Pero además de la valoración de estas percepciones, hay otro hecho político a considerar.
 
La administración de Obama anticipó hasta la semana pasada un cuadro catastrófico de lo que podría pasar si los Republicanos no cedían y tenía que llegarse al 'secuestro' del presupuesto.
 
El hecho ya ocurrió y el discurso ha cambiado. Ahora ya no es necesario anticipar el desastre. En realidad, lo que ocurrirá serán molestias diversas, pero no el cataclismo que algunos esperaban.
 
El hecho es importante para las perspectivas de la economía mexicana.
 
Aunque diversos expertos e instituciones financieras anticipan un impacto de medio punto porcentual en el crecimiento de la economía, éste bien podría ser menor si la actividad industrial de Estados Unidos logra mantener el paso.
 
Esto no quiere decir que vayamos a crecer más que el año pasado. Es un hecho que, salvo que haya sorpresas, el ritmo de este 2013 será menor. No llegaremos a 3.9%.
 
Pero también es cierto que quizás, por el propio discurso del gobierno de Obama, hubo una tendencia a sobreestimar el efecto de estos recortes que ya han entrado en operación.
 
Por lo pronto, los mercados ya no se asustaron.
 
enrique.quintana@elfinanciero.com.mx