Opinión

Un partido está unido; el otro, dividido

Matt Yglesias, comentarista de Vox, recientemente replicó a las afirmaciones de Ross Douthat, columnista del New York Times, y otros de que el Partido Demócrata es una coalición frágil únicamente amalgamada por la popularidad personal de Hillary Clinton (el artículo del Sr. Yglesias puede leerse en bit.ly/1uYuzTv). Tiene razón; sólo me gustaría agregar algunas ideas.

Tal como escribió el Sr. Yglesias, los demócratas están notablemente unificados en cuanto a política se refiere. Quieren conservar la reforma a la salud; quieren conservar la reforma financiera (aunque a algunos les gustaría llevarla más lejos); quieren acción respecto al cambio climático, y aunque podrían entrar en conflicto sobre la inmigración, principalmente es más un análisis interno que una división entre facciones del partido.

Esta unidad en la política ha sido ayudada por el moderado éxito del presidente Obama para alcanzar estas metas. Si se las hubiera visto fácil, el partido podría estar dividido entre los que quieren una acción más radical y los que no tienen prisa; si hubiera fracasado totalmente, el partido podría estar dividido (como estuvo durante gran parte de las últimas tres décadas) entre una facción liberal y una facción ligeramente republicana.

Esto significa que el conflicto entre “el ala demócrata del Partido Demócrata” y el ala más partidaria de grandes empresas está relativamente silenciado: el ala liberal sabe que el Sr. Obama ha sacado casi todo lo que podía sacarse, y las políticas reales no han sido del tipo que espantaría al ala menos liberal.

Cosas pasan. Una recesión en 2016 podría llevar a la Casa Blanca a un republicano, a cualquier republicano. Pero la coalición demócrata no es frágil, mientras que la republicana sí lo es.