Opinión

Un país en armas

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Armas de diversos calibres. (Cuartoscuro/Archivo)

En la esquina de la casa había una tienda de motocicletas de lujo. Según yo a ese negocio no le iba mal, pero lo quitaron y pusieron uno de vehículos blindados. Con la apertura de ese establecimiento, ocurrida hace un par de meses, ya son tres los locales de “seguridad” que puedo ubicar en el barrio. Lo único que de verdad me extraña es que, además de vidrios con marcas de balas que no lograron traspasar esas reforzadas hojas, en los aparadores de estos comercios no hayan dado aún el paso de exhibir armas, de presumir pistolas y rifles como parte de los servicios que proporcionan.

Me extraña por una sencilla razón. En Guaruralópolis (como podríamos llamar a Polanco), los escoltas a pie o en auto exhiben sin recato sus armas (con funda o sin ella). A más de uno le ha tocado ver que hasta las presumen para que quede claro de qué va la cosa. Quién manda, pues. Y no, uno no es paranoico, ni un hippie atrapado en el peace and love. No, la cantidad de gente armada en nuestras calles es tan evidente como real.

EL FINANCIERO publicaba ayer esto: “el incremento de la inseguridad en México y la reforma a una ley que permite a las empresas privadas la obtención de permisos colectivos para la portación de armas de fuego ‘disparó’ la creación de empresas de seguridad personal y también la venta de armamento en el país. Según información de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), obtenida a través del Ifai, el año pasado se vendieron en México 49 mil 260 armas tipo Beretta, Walther y Colt, entre otras. Esto fue 20.4 por ciento superior a lo registrado en 2013, marcando un volumen histórico”. (http://bit.ly/1EVKcUe)

¿Pues no que la seguridad estaba en su mejor nivel de los últimos diez años? (Osorio dixit) ¿No que la inseguridad era un asunto aislado, focalizado, bajo control, etcétera, etcétera? El discurso gubernamental, de nuevo, no resiste la prueba: cada año abren 300 negocios que venden “protección”. Nomás.

El aumento en el número de armas es una pésima noticia. México es un mercado de armamento, legal e ilegal. A las cifras de EL FINANCIERO agreguen esta otra: el Índice de Paz México calcula que “estimados no oficiales sugieren que en 2011 había 15.5 millones de armas de fuego no registradas (Small Arms Survey, 2011)”.

En su edición de 2015, ese índice destaca que tres de ocho indicadores de violencia crecieron en los comparativos 2012-2014, el que más fue el de delitos con armas de fuego: 11.2 por ciento.

Los estados de la República con más delitos con armas de fuego son: Chihuahua, Guerrero, Michoacán, Sinaloa, Estado de México, Distrito Federal, Guanajuato, Durango y, por supuesto, Jalisco.

“En un Estado perfectamente pacífico -dice el Índice de Paz México-, los ciudadanos no necesitarían poseer armas de fuego o de otro tipo para defenderse por sí mismos”. Es decir, exactamente lo contrario a lo que estamos haciendo.

Las armas no traen la paz, no nos harán libres, no nos harán justos. Ni siquiera nos ayudarán a construir seguridad. Unos se sentirán menos vulnerables, pero es a costa de todos. Los poderosos, del gobierno y de la IP, dejarán a su suerte a los que no podamos pagar un escolta. Cosa que tampoco suena como una buena idea, pues tan confundidos estamos que en nuestras calles hay guardias privados de seguridad que en el pecho llevan esta leyenda: Kaibil Seguridad.

Los “máquinas de matar” como inspiración. Todo un símbolo de estos días.

Visiten y súmense a Desarma México http://www.desarmamexico.org/images/documentos/armas_mexico/DatosDesarma_Indice_Paz_Mexico_2015_armas_fuego.pdf

Twitter: @SalCamarena

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