Opinión

Un nuevo reto comercial
y de RP para el mezcal

México tiene cinco bebidas con denominación de origen que actualmente están luchando por posicionarse en el mundo a través de un fuerte impulso de campañas de mercadotecnia, relaciones públicas, promoción y publicidad para ubicarse en el gusto y la preferencia de consumidores de mercados internacionales: el tequila, el mezcal, el bacanora, la charanda y el sotol, algunas de ellas, más apreciadas por los extranjeros, que por los propios mexicanos.

Durante los últimos 20 años, la producción y comercialización del tequila, como bebida tradicional de México –segundo producto mexicano de mayor exportación del sector agroalimentario, después de la cerveza–, representa una de las industrias más dinámicas e importantes de nuestro país. De acuerdo con la Norma Oficial Mexicana (NOM), el tequila se obtiene de la destilación del agave azul, cultivado en 125 municipios del estado de Jalisco, 8 de Nayarit, 7 de Guanajuato, 30 de Michoacán y 11 de Tamaulipas, cuyas marcas se exportan a 102 países del mundo, principalmente Estados Unidos, que concentra alrededor del 76 por ciento de las exportaciones, seguido por los países que integran la Unión Europea y algunas naciones asiáticas.

Otra industria que ha buscado posicionarse nacional e internacionalmente, en los últimos cinco años, es la del mezcal, bebida alcohólica cuyo nombre surge de las palabras náhuatl Melt e Ixcalli, que significan “agave cocido al horno”. Cabe destacar que México cuenta con cerca de 200 especies de agave, pero sólo 15 son destinados a la producción de mezcal, después de que la planta madura entre siete y diez años.

Hasta hace 15 años, la producción del mezcal artesanal era ilegal y se elaboraba en forma clandestina. Sin embargo, en la última década se ha buscado organizar e impulsar fuertemente a la industria, contando ya con mezcal 100 por ciento Agave, clasificándose en joven, reposado y añejo con producciones artesanales e industriales y de pechuga, que en ocasiones es adicionado con frutas como ciruela pasa, piña, chabacano y manzana, durante su fermentación.

Hoy, el mezcal no sólo compite con el tequila, con otras bebidas con denominación de origen y con marcas internacionales, su principal reto es ubicarse en la preferencia de mexicanos y extranjeros como una bebida de alta calidad; por lo que es inminente generar emociones, conceptos y estilos de vida que impacten directamente en los hábitos de consumo, destacando los atributos del mezcal, los diferenciadores de la marca y las experiencias de vida que atraigan, impacten, identifiquen y reflejen su identidad como una bebida nacional y artesanal, competitiva internacionalmente.