Opinión

Un negocio difícil

 
1
 

 

La exhibición permanecerá abierta al público hasta el 30 de marzo.

Quartz publicó recientemente un artículo sobre el panel que me llevó a Austin, Texas, a la Conferencia de Música y Medios South by Southwest (léalo aquí qz.com/366211). Como podría esperarse, los hermanos Butler, de Arcade Fire, quienes compartieron el panel conmigo, son realmente hábiles para expresarse e interesantes; básicamente, estoy muy seguro que podrían hacer mi trabajo, mientras que no hay forma alguna de que yo haga el suyo.

También hubo una interesante discusión con Tatiana Simonian, de Nielsen, sobre el papel de las decisiones basadas en datos de las empresas disqueras. Los dos coincidimos en que aunque la información sobre qué atrae a la audiencia es altamente imperfecta, las corazonadas de los ejecutivos a menudo son peores, así que haciendo un balance los datos permiten mejor música. Mi paralelo es con el negocio de las noticias: la lista de artículos más compartidos por correo electrónico es una métrica profundamente defectuosa, pero sigue siendo un correctivo bastante útil para los instintos técnicos de gente que ha trabajado años en periódicos.

También me alegró recibir confirmación directa de lo que he dicho antes, basándome en el trabajo de los economistas Marie Connolly y Alan Krueger: para los artistas, lo bueno siempre han sido las presentaciones en vivo, no las regalías por venta de discos. Sí, ha habido algunas excepciones (los Beatles, Michael Jackson), pero la presentación en vivo es la norma. Una pregunta de la audiencia generó algunas dudas, pero Will Butler las silenció, diciéndonos que Arcade Fire gana casi lo mismo con un festival europeo que con todas las regalías de un disco.

También te puede interesar

Adorando a Estados Unidos, con todo y fallas

Lo que los medios no entienden de Ryan

¿El éxito en la tecnología tiene un alto precio?