Opinión

Un mundo de cabeza: Neonacionalismo vs. globalización

 
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Trump (Reuters)

Lo que vimos la semana pasada es algo realmente inaudito, impresionante e impactante: el presidente de China Xi Jinping, abanderó en Davos una férrea defensa del libre mercado, la globalización y la cooperación internacional, en los temas que amenazan el crecimiento, la sustentabilidad y la prosperidad global.

Dos días después, en el discurso de toma de posesión del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, confirmó los principales ejes de su gobierno: comprar (a empresas de los) Estados Unidos, contratar (trabajadores de) Estados Unidos. Recuperar los empleos, las fronteras y la riqueza. No gastar dinero fuera de Estados Unidos, gastar adentro de Estados Unidos. “Estados Unidos primero”.

¿Quién podría imaginar hace unos cuantos años que esto iba a ocurrir?

El gigante comunista viene a colocarse ahora como el garante y el baluarte de la estabilidad económica global a través de una visión compartida de mayor cooperación y compromiso de crecimiento inclusivo. El gigante capitalista norteamericano se coloca, en cambio, como el ícono del proteccionismo comercial antinatura.

El presidente Xi dijo que China está abierta al libre comercio y a la integración regional, dándole la bienvenida al mundo para aprovechar las ventajas de su enorme mercado potencial, la economía en desarrollo más grande del mundo, justo en el momento en que Estados Unidos intenta levantar barreras proteccionistas y desechar los tratados de libre comercio.

El presidente chino insinuó que la intervención de Estados Unidos en Irak a principios del siglo ha sido la causa principal de la inestabilidad política posterior de la región, y del caos que se vive actualmente en el Medio Oriente. También señaló que fue la pobre regulación del sistema financiero americano la causante de la crisis financiera global de 2008.

Jinping defendió las iniciativas del G-20 y las regulaciones financieras de Basilea que han permitido un mayor gobernanza económica global de los flujos financieros; mientras que Trump ha prometido iniciar un proceso de desregulación financiera.

Ante las evidencias de lo que pudiera intentar Trump en los próximos días, de acusar a China de manipulador de su moneda, para poderle imponer un arancel general de 45 por ciento, Xi prometió no devaluar al yuan, para no provocar una guerra de divisas. Además alertó de los peligros de una guerra comercial, en donde claramente sentencia que no habría ganadores.

Reconociendo la mayor desigualdad que ha generado la globalización, Jinping destaca las bondades como el rápido avance tecnológico, la innovación, el fuerte incremento de los flujos de inversión, el mayor cuidado del medio ambiente y la prosperidad en varias regiones en el mundo. Identifica al terrorismo, a la inestabilidad política y a los conflictos que han desbocado la crisis de emigración masiva como los principales males del mundo contemporáneo.

Trump, el Brexit en el Reino Unido, Beppe Grillo en Italia y Le Penn en Francia representan una enorme ola que se está expandiendo a gran velocidad por el mundo. El neonacionalismo, caracterizado por el proteccionismo, el rechazo a la inmigración y el antiestablishment de la clase política, como la oferta de políticos oportunistas y populistas hacia las clases sociales olvidadas de la globalización.

Algunas preguntas hacia adelante: ¿en qué grado vamos a ver la aplicación de las promesas de Trump?, ¿realmente podrá oponerse a sus iniciativas medievales el Congreso norteamericano?, ¿quién ganará y quien perderá con estas dos estrategias?

En nuestra opinión, mientras Trump no saque a Estados Unidos de la OMC, el proteccionismo de Trump es sólo político.

En teoría, la ideología objetivista del Tea Party que controla al Partido Republicano, que tiene la mayoría en ambas cámaras legislativas, es contraria al planteamiento proteccionista de Trump. Los intereses de las grandes empresas norteamericanas se verán afectadas por la baja competitividad que producirá el proteccionismo, y ellas pueden ejercer una muy fuerte presión a los legisladores para que rechacen el proteccionismo extremo. Pero los legisladores elegidos en noviembre también han recibido un mandato para cerrar la economía y la frontera. Así que es probable que actúen casuísticamente.

La principal justificación de establecer la Unión Europea fue que el libre comercio y la cooperación internacional genera menos incentivos para la guerra. El triunfo de los nacionalismos implica un incremento en las probabilidades de la gestación de conflictos bélicos y de tensiones geopolíticas futuras en el orbe.

Twitter: @EOFarrilS59

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