Opinión

Un futuro para Cordero

No se sabe bien a bien si, como se rumora, Ernesto Cordero ha entablado negociaciones con Gustavo Madero, reelecto presidente nacional del PAN.

La lógica indica que Madero no puede despreciar al 42 por ciento de los panistas que votaron por Cordero y que por lo tanto, a la hora de la elecciones del Comité Nacional o de las candidaturas para el próximo año, tendría que haber una negociación para darle su lugar en el partido a la fuerza que representa el ex secretario de Hacienda.

Ello tendría que ocurrir, si el tamaño de los enconos lo permite.

Porque ambos bandos se valieron de la guerra sucia para desprestigiarse mutuamente; a Madero por su relación con los diputados promotores y supuestos beneficiarios del “moche’’, y a Cordero por su vinculación con el expresidente Felipe Calderón.

Cordero es senador con licencia; podría volver a su escaño si lo deseara, pero no para ser uno más de los 38, sino para recuperar la coordinación que Madero le quitó y cedió a Jorge Luis Preciado.

Esa sería la única vitrina disponible para Cordero, porque luego del fracaso de competir, primero por la candidatura presidencial y luego por la presidencia nacional de su partido, pocos espacios le quedarán para mantenerse vigente y en el ánimo de la gente.

Cordero no ha dicho qué hará; lo más probable es que se tome unas vacaciones, estilo Josefina Vázquez Mota, para serenarse y ver qué ocurrirá con su abollada carrera política.

Madero, por su parte, ya prometió una ley “antimoche’’, tardía sin duda, luego de que esos actos de corrupción tienen por lo menos un año en los medios sin que el presidente del PAN haya salido abiertamente a condenarlos.

Quizá por ellos los derrotados del domingo sostengan que sí es posible rescatar los principios que le dieron sustento ideológico al PAN… pero desde un nuevo partido.

¿Se atreverán?

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Sin que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) se haya pronunciado sobre la constitucionalidad de la consulta ciudadana sobre la reforma energética de diciembre pasado, el PRD ya se encarreró y anunció que juntará 2 millones de firmas para que la consulta se realice.

Hay que recordar que la Corte rechazó la petición del PRD, hace unos meses, porque no solicitó la consulta por los canales adecuados, es decir, a través de las Cámaras de Diputados y Senadores, pero NO se pronunció sobre la constitucionalidad del ejercicio.

El PRD, por lo pronto, comenzó la presión social.