Opinión

Un crimen contra
los débiles

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Al final, los maestros de la CNTE lograron su objetivo. (Cuartoscuro)

La cantidad de dinero destinado a la educación que se “perdía” en los estados antes de la reforma educativa, es un crimen sin castigo en contra del país.

Los culpables son los gobiernos priistas que empoderaron al sindicato de maestros en los estados, los gobiernos panistas que cogobernaron la SEP con el SNTE, y la izquierda lopezobradorista que sistemáticamente boicoteó los acuerdos para la calidad educativa pues no querían perjudicar a sus aliados de la CNTE.

De acuerdo con la documentada nota de Dainzú Patiño publicada el martes en EL FINANCIERO, en enero “sobraron” cinco mil 348 millones de lo que se manda a entidades federativas para el pago de la nómina magisterial.

Ese “sobrante” es la diferencia entre lo que se pagó este enero y lo que se envió a los estados en enero del año pasado para cubrir el pago de los salarios a los profesores.

¿Por qué la diferencia, si no ha habido un recorte de maestros y la cantidad de profesores no ha variado?

Hace un año, cuando los institutos estatales de educación pagaban a los maestros, la cifra era superior en cinco mil 348 millones a la que se eroga mensualmente ahora que paga la Federación de acuerdo con el padrón de maestros.

La explicación es muy sencilla: ese dinero iba para aviadores, se lo robaban, o se desviaba a programas distintos de sus fines originales.
Se trata de un gran logro de la reforma educativa, sin duda, pero es mucho dinero como para que nadie del pasado y del presente rinda cuentas de esa malversación.

Tan sólo en la primera quincena de enero, nos dice Dainzú Patiño, se retuvieron los cheques a 48 mil plazas cuya existencia legal no pudo ser demostrada.

El crimen consiste en que México necesita de manera urgente darle espacios de instrucción a millones de jóvenes que no pueden estudiar ni trabajar.

Si anualizamos ese dinero que se “perdía”, nos encontramos con una cifra de 60 mil millones de pesos, o de 45 mil 97 millones de pesos según como se haga el cálculo para promediar.

Con ese dinero se podría construir una universidad del tamaño de la UNAM y financiarla anualmente para dar cabida, por ejemplo, a los 300 mil jóvenes michoacanos que no estudian porque no tienen recursos, ni trabajan porque no tienen empleo. Y sobraría dinero.

La UNAM tiene un presupuesto anual ligeramente superior a los 35 mil millones de pesos.

Así, con el dinero “perdido” en los estados para el pago de maestros que no dan clases, se puede sostener una nueva universidad nacional, y construir instalaciones de primer mundo, con todo y equipo, para dar instrucción superior a jóvenes que no alcanzan un lugar en la universidad porque no hay cupo.

¿Es o no un crimen lo que se ha cometido con el dinero destinado a la educación?

Claro que sí. Y ahora la CNTE se moviliza en Oaxaca, Guerrero, Michoacán y Chiapas, para echar abajo la federalización del pago a maestros. ¿Por qué será?

Cuentan con el respaldo de un partido político que dice defender a las personas de escasos ingresos, Morena, y su líder López Obrador, que también ha prometido echar abajo la reforma educativa en caso de llegar al poder.

Twitter: @PabloHiriart

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